La parálisis política en Extremadura asfixia a la construcción con un sobrecoste inesperado del 4%
El presidente de la patronal, Carlos Izquierdo, urge la formación de un Gobierno para evitar que la anulación de bonificaciones paralice los contratos de obra pública
Cáceres - Publicado el
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El sector de la construcción en Extremadura atraviesa un momento de máxima incertidumbre. Tras más de dos meses desde las elecciones, la región sigue sin un gobierno constituido, una situación que, según denuncia Carlos Izquierdo, presidente de la Confederación de Empresarios de la Construcción de Extremadura, está generando graves perjuicios económicos y administrativos. Izquierdo ha reclamado a los partidos políticos que "se conforme el gobierno cuanto antes", ya que la falta de un interlocutor válido está provocando una parálisis que afecta directamente a la viabilidad de las empresas.
Un sobrecoste imprevisto del 4%
Uno de los problemas más inmediatos derivados del bloqueo político es la suspensión de ciertas bonificaciones fiscales. Como explica el presidente de la patronal, la exención en las tasas de dirección de obra ha dejado de aplicarse al no haberse aprobado nuevos presupuestos. "Eso supone un 4 por 100 de sobre coste para todas las empresas, poniendo en riesgo de ejecución muchos contratos", ha advertido Izquierdo.
Poniendo en riesgo de ejecución muchos contratos"
presidente de la CNC
Esta situación se debe a que las bonificaciones tienen carácter anual y, sin un ejecutivo que apruebe una prórroga o elabore unas nuevas cuentas, quedan en suspenso. Para los constructores, la solución no pasa solo por formar un Gobierno, sino por "que se apruebe un presupuesto". La carga financiera adicional amenaza con paralizar proyectos ya en marcha y compromete la estabilidad de muchas compañías del sector.
Parálisis y falta de interlocución
Más allá de la cuestión presupuestaria, Izquierdo ha lamentado la falta de un "interlocutor que decida". Según el presidente de la patronal, las obras "son entes vivos" que presentan problemas en el día a día y requieren soluciones ágiles, algo imposible con un gobierno en funciones que tiene "ciertas limitaciones". Esta parálisis administrativa también frena el avance de futuros proyectos, ya que cualquier nueva iniciativa puede ser cuestionada por el gobierno entrante, prolongando la inactividad.
Finalmente, Carlos Izquierdo ha subrayado que esta situación no perjudica únicamente a un sector. "El principal perjudicado siempre es el ciudadano", ha afirmado, extendiendo el problema a otros ámbitos como la sanidad o la agricultura. En su opinión, los políticos "tienen una responsabilidad y están para facilitar la vida a los demás, no para complicarla", por lo que les exige que alcancen un acuerdo sin más dilación.
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