'Policías al desnudo' revela las memorias de tres agentes tras medio siglo de servicio

El inspector jefe Diego Martínez, natural de Almendralejo, fue miembro de la Unidad Adscrita de la Policía Judicial en Sevilla: "Sufrimos bastantes presiones" con el caso Juan Guerra

Blas Sánchez

Almendralejo - Publicado el - Actualizado

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Tres policías jubilados, uno de ellos el inspector jefe Diego Martínez González, natural de Almendralejo, han escrito el libro 'Policías al desnudo, memorias de medio siglo de servicio'. La obra, que se presenta el viernes día 30 en el Círculo Mercantil de Almendralejo, busca "desnudar" el alma de la profesión policial y mostrar al ciudadano el hilo de las investigaciones, más allá de las cifras oficiales de detenidos.

Grandes casos y la jerga del oficio

El libro recopila servicios muy conocidos en Sevilla, como el caso Juan Guerra, el caso Ollero o el de la secta de Mazagón. Además, incluye una sección sobre la jerga policial, con palabras que "tanto los delincuentes como los policías, bueno, pues usamos de puertas adentro", explica Martínez. También se añaden relatos cortos sobre situaciones cómicas y dramáticas vividas durante el servicio.

La presión del 'caso Juan Guerra'

Uno de los episodios más notorios que el libro aborda es el caso de Juan Guerra, hermano del entonces vicepresidente del Gobierno. Martínez, que investigó el caso, relata cómo este hacía negocios particulares en un despacho de la delegación de gobierno. El inspector jefe recuerda las dificultades de la investigación: "Sufrimos bastantes presiones. Cuando toca la política, los políticos se ponen en medio y la independencia que nosotros debemos tener siempre, pues intentan mediatizarla".

"Yo estoy en el mundo porque la Guardia Civil nos salvó la vida"

Diego Martínez

Inspector Jefe de la Policía nacional, ya retirado

El autor también desmitifica la imagen de la profesión en la ficción. Según Martínez, las series policíacas "en nada se corresponden con la policía". Considera que el núcleo de los argumentos puede tener algo de real, pero que a menudo se proyectan decorados o situaciones que no reflejan el mundo interior de las comisarías. "A mí me gustaría que se asesoraran por profesionales", lamenta.

Las series policiacas en nada se corresponden con la policía"

Diego Martínez

Del terrorismo a los 'terremotos sexuales'

Al recordar los momentos más duros, Martínez destaca los derivados del terrorismo. "Yo estoy en el mundo porque la Guardia Civil nos salvó la vida", afirma, refiriéndose a un intento de atentado con un coche cargado con 300 kilos de dinamita que pretendía volar la jefatura superior de policía de Sevilla.

El libro también tiene espacio para anécdotas, como un curioso suceso de su etapa de seis meses en Almendralejo. El inspector narra un episodio que la prensa bautizó como un terremoto sexual en un bloque de pisos, una situación que califica entre cómica y anecdótica. Sobre la comisaría de su pueblo, recuerda que la problemática era "infinitamente inferior" a la de Sevilla, aunque lograron esclarecer dos homicidios y un caso de tráfico de drogas.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.