Emilio de Justo, Ortega y Aguado salen a hombros en Almendralejo
Los tres diestros cortan un total de ocho orejas en una tarde marcada por el buen toreo frente a una corrida manejable de Juan Pedro Domecq
Aspecto de la plaza de toros de Almendralejo durante la corrida de la VINAC
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Una manejable corrida de Juan Pedro Domecq ha permitido a Emilio de Justo, Juan Ortega y Pablo Aguado salir a hombros en una tarde con diversas vicisitudes pero con pasajes de buen toreo en el Coso de la Piedad de Almendralejo, en el festejo de este sábado. Se han paseado ocho orejas en una corrida donde ha primado lo manejable de los seis toros, lo encastado del quinto y la bravura del sexto.
La madurez de Emilio de Justo
Emilio de Justo ha sorteado en primer lugar un toro al que ha ido limando sus defectos, como el no humillar de salida y su embestida rebrincada. El diestro extremeño ha estado bien con el capote y en la muleta el animal ha mostrado codicia, aunque le faltaba clase, para una faena larga que le ha valido dos orejas.
Emilio de Justo
Con su segundo, el cuarto de la tarde, De Justo ha demostrado su madurez como torero. A pesar de la inexplicable vuelta al ruedo que se le ha concedido al burel, que andaba justo de raza, el torero ha superado la falta de transmisión del animal dándole los pases de uno en uno para cortar otra oreja.
El empaque de Juan Ortega
La tarde de Juan Ortega ha sido notable, luciendo su arte tanto con el capote como con la muleta. Su empaque, su elegancia y su afán por torear despacito han quedado patentes en su primer toro, al que ha cuajado una bella faena rematada con la espada que le ha reportado dos orejas.
Frente al quinto, un toro encastado que no llegó definido a la muleta, el sevillano se ha mostrado firme desde el principio. Gracias a su colocación y firmeza, ha logrado una faena ligada que siempre ha mantenido un tono alto, completando su gran tarde con una oreja más.
El temple sevillano de Aguado
Por su parte, Pablo Aguado poco ha podido hacer ante su primero, un animal que pronto se ha aburrido y ha buscado tablas. Sin embargo, ha deslumbrado con el sexto, un jabonero de espectacular pelaje, al que ha toreado a la verónica con cadencia y perfecto estilo.
Su comienzo de faena, andando hacia los medios, ha sido puramente sevillanísimo. Ante un toro encastado y de palpable lucimiento, Aguado ha planteado una faena de buen toreo fundamental y remates de excelso sabor, culminada con una estocada que le ha asegurado las dos orejas y la salida a hombros.
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