La lluvia amenaza las Fallas y los valencianos se encomiendan a las monjas Clarisas

Ante la inestabilidad de los pronósticos meteorológicos, la tradición de llevar huevos a las monjas para pedir buen tiempo se convierte en la esperanza de los falleros

Falleras desfilan en la Ofrenda a la Virgen en una jornada lluviosa

Redacción COPE Valencia

Valencia - Publicado el

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Las semanas previas a las Fallas están marcadas por la inestabilidad meteorológica, y la gran pregunta que se hacen los 110 mil falleros que participan en actos como la Ofrenda es si la lluvia respetará los días grandes. La incertidumbre es máxima, ya que los pronósticos a más de dos o tres días vista tienen un alto margen de error.

Ante esta situación, muchas miradas se dirigen a una de las tradiciones populares más arraigadas para pedir buen tiempo: llevar una docena de huevos a las monjas Clarisas. Este gesto, habitual en bodas, cobra un especial protagonismo estos días en Valencia. Para los interesados, el convento se encuentra en la avenida Pérez Galdós número 119.

Un historial de Fallas pasadas por agua

Aunque popularmente se asocia el tiempo de Fallas con el sol primaveral, la estadística revela que marzo es un mes de transición, a menudo afectado por borrascas en el Mediterráneo. De hecho, las Fallas de 2022 han sido las más lluviosas de los últimos 80 años, registrando apenas una hora y 20 minutos de sol durante toda la semana grande, del 15 al 19 de marzo.

Otros años recientes también estuvieron marcados por la lluvia. Las fiestas de 1989 estuvieron pasadas por agua, y más recientemente, en 2025 se suspendieron varias 'mascletaes' y la Ofrenda sufrió la lluvia en varios de sus tramos. Años como 2004 y 2015 también se recuerdan por las precipitaciones.

Si se analizan jornadas concretas, el 19 de marzo de 2000 ostenta el récord como el día más lluvioso con 31 l/m². Le siguen el 18 de marzo de 2021, con 22 l/m², y el 16 de marzo de 2022, con 24 l/m². Cifras que contrastan con la estabilidad registrada en más de la mitad de los últimos 76 años analizados, y que justifican el famoso "caloret faller" que inmortalizó la exalcaldesa Rita Barberá en la Crida de 2015.

Sin embargo, los datos confirman que la lluvia no es un fenómeno tan extraño durante estas fechas. En un tercio de los años analizados ha llovido de forma apreciable al menos un día, y en el 17% restante, las precipitaciones se han extendido durante dos o tres jornadas de la semana fallera.

Inestabilidad a la vista

A fecha de hoy, los modelos meteorológicos, aunque poco fiables a largo plazo, apuntan a que la inestabilidad podría continuar. Tanto Meteored como la AEMET sugieren una configuración atmosférica que favorece la entrada de frentes atlánticos y el aumento de la humedad del Mediterráneo, ingredientes que aumentan la probabilidad de lluvia.

Debido a la rapidez con la que cambian los modelos en primavera, es fundamental seguir las actualizaciones a diario para conocer el pronóstico definitivo. Mientras tanto, y por si acaso, muchos falleros ya tienen en mente la visita a las Clarisas para asegurar el buen tiempo.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.