La nueva ley que protege a las empleadas del hogar: pueden abandonar su trabajo si existe un riesgo grave
España se compromete a cumplir el convenio 189 de la OIT para equiparar en materia de prevención de riesgos a las trabajadoras domésticas con el resto de empleados
Castellón - Publicado el
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España ha dado un paso decisivo para regular de forma completa la prevención de riesgos laborales en el trabajo doméstico y la ayuda a domicilio. Así lo ha explicado en COPE el graduado social, Benjamín Beltrán, quien califica la nueva normativa como un "cambio histórico" destinado a terminar con la discriminación en este sector. Hasta ahora, este tipo de empleo se encontraba en una situación de desprotección en comparación con el resto de personas trabajadoras.
El objetivo del nuevo real decreto es, según Beltrán, reconocer el valor de un sector altamente feminizado, donde casi el 96% del empleo es femenino. "Durante años se ha tenido este tipo de empleo con menos derechos, menos protección social y, en la práctica, más invisibilidad", ha señalado el experto. La nueva legislación busca precisamente "visibilizar, proteger y dignificar este trabajo", equiparando los derechos de estas trabajadoras con los de cualquier otro empleado por cuenta ajena en cumplimiento del convenio 189 de la OIT.
¿Qué cambia para el empleador?
Benjamín Beltrán ha aclarado que, para los empleadores, "ya no basta con tener cuidado" a partir de ahora. La normativa exige una serie de obligaciones concretas para garantizar la seguridad en el hogar. Es imprescindible realizar una evaluación de riesgos de las tareas que se desempeñan en la vivienda y mantenerla actualizada si las condiciones de trabajo cambian o se produce algún daño.
Además, el empleador deberá documentar por escrito las medidas de prevención adoptadas y entregar una copia a la trabajadora. También será su responsabilidad proporcionar equipos de trabajo seguros y, cuando sea necesario, equipos de protección individual (EPI) adecuados. Beltrán ha puesto un ejemplo práctico: "Ponerse gafas para la utilización de productos químicos como amoníaco o lejía".
Nuevos derechos para las trabajadoras
El mensaje para las trabajadoras es igualmente claro: la ley les otorga nuevos derechos fundamentales. Según ha detallado el graduado social, ahora tienen derecho a recibir información sobre los riesgos asociados a su puesto y a las medidas preventivas implementadas. También contarán con formación preventiva gratuita que se impartirá a través de una plataforma pública y podrán participar activamente proponiendo mejoras en materia de seguridad.
Visibilizar, proteger y dignificar este trabajo"
Uno de los avances más significativos es el derecho a la vigilancia de la salud mediante reconocimientos médicos gratuitos. Sin embargo, Beltrán ha destacado como un punto clave la potestad de la empleada para "paralizar la actividad y abandonar el domicilio si hay riesgo grave o inminente para su vida o su salud", una medida de protección sin precedentes en el sector.
Paralizar la actividad y abandonar el domicilio si hay riesgo grave o inminente para su vida o su salud"
En esta misma línea, la nueva regulación protege a las trabajadoras frente a situaciones extremas. Beltrán ha especificado que, "en caso de violencia o acoso, el hecho de marcharse del domicilio no se podrá usar como dimisión ni como causa de despido". Para estas situaciones, el experto ha ofrecido el asesoramiento de su despacho para guiar a las trabajadoras sobre cómo ejercer estos derechos.
Cómo gestionar la prevención
La ley contempla tres opciones para que el empleador organice la prevención. La primera es que el propio empleador asuma la gestión utilizando una herramienta gratuita elaborada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. La segunda es delegar esta función en personas del entorno que tengan la capacidad para ello. La tercera vía es la contratación de un servicio de prevención ajeno.
Finalmente, Benjamín Beltrán ha lanzado una advertencia importante a las familias sobre las contrataciones irregulares. "Cuidado con aquellas personas que no tengan legalizado los contratos o no estén legalizadas en extranjería, que pueden causar graves problemas a las familias empleadoras", ha concluido. El objetivo final, ha reiterado, es que la regulación sirva para profesionalizar el empleo del hogar y minimizar cualquier riesgo tanto para empleadores como para empleadas.