Castellón pone coto al caos de los patinetes: casco y seguro obligatorios desde Navidad
Castellón de la Plana ya tiene nueva ordenanza de movilidad que entrará en vigor el 23 de diciembre para atajar los graves problemas de seguridad vial
Castellón - Publicado el
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El Ayuntamiento de Castellón de la Plana ha decidido poner fin a los problemas de seguridad vial generados por los vehículos de movilidad personal (VMP). El concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, ha anunciado en declaraciones a la Cadena COPE que la nueva ordenanza de movilidad, introducirá la obligatoriedad de llevar casco y contar con un seguro de responsabilidad civil. La normativa, según adelantó el concejal, entrará en vigor previsiblemente el 23 de diciembre.
La batalla por la seguridad vial
Ortolá ha calificado la regulación de estos vehículos como "la batalla de la seguridad vial". Aunque los considera "un buen medio de transporte personal", ha afirmado que "nos causan graves problemas de seguridad vial, tanto para el conductor del patinete como para los viandantes". El concejal ha subrayado que los heridos más graves suelen ser los propios conductores, por lo que las medidas buscan protegerlos principalmente.
Nos causan graves problemas de seguridad vial, tanto para el conductor del patinete como para los viandantes"
Excesos de velocidad y pasajeros
El concejal ha mostrado su preocupación por la velocidad y la manipulación de los vehículos. "Están muchos de ellos trucados", ha señalado. Ortolá relató su propia experiencia en primera persona: "Yo mismo fui testigo en un control de patinetes cerca de la universidad, en el paseo de la universidad, y pillamos ahí a uno que el patinete podía circular a 55 kilómetros por hora".
Una situación similar a un caso reciente en Oropesa del Mar, donde la policía local interceptó a un usuario que circulaba a 60 kilómetros por hora. Antonio Ortolá también insistió en que los patinetes son para uso "unipersonal" y fue tajante al advertir que "si van 2 habrá sanción y esto lo tiene que saber todo el mundo".
Si van 2 habrá sanción, y esto lo tiene que saber todo el mundo"
Nuevas exigencias para circular
Una de las grandes novedades de la normativa es la exigencia de un seguro de responsabilidad civil. El objetivo, según Ortolá, es que "por si el conductor del patinete causa algún daño a terceros, el seguro tenga que hacerse cargo de esos daños". Esta medida busca garantizar la compensación económica a posibles víctimas de accidentes.
Además del casco y el seguro, la ordenanza reforzará prohibiciones ya vigentes pero que se incumplen con frecuencia. Entre ellas se encuentran circular con una velocidad superior a 25 km/h, transitar por aceras y zonas peatonales, usar auriculares o dispositivos electrónicos y no respetar la señalización vertical, los semáforos y demás señales de tráfico.
La ordenanza consta de las normas generales de circulación y seguridad vial; también se incluye el reglamento de usos de las bicicletas, la regulación de los vehículos de movilidad personal, como los patinetes, y las normas generales sobre la circulación de peatones. Por otra parte, también cuenta con otro apartado dedicado a la Zona de Bajas Emisiones, con el objetivo de regular el tráfico para llevar una gestión eficiente de las emisiones de los vehículos, de modo que se preserve y mejore la calidad del aire y, por consiguiente, la salud de los castellonenses.
En este sentido, el concejal de Movilidad, Cristian Ramírez, ha destacado que “es una ordenanza que hemos rediseñado y reorientado”, recordando que “el proyecto de ordenanza elaborada por el anterior gobierno municipal restringía al tráfico 745.000 m2 a los castellonenses, hubiese o no contaminación, con las graves consecuencias para el comercio local”, espetaba.
Ramírez ha recalcado que “es una ordenanza totalmente compatible con las normativas de Europa y del Ministerio, con el deseo mayoritario de los castellonenses que nos pedían que no cerrásemos a cal y canto el centro de la ciudad”. Y añade que “hemos instalado sensores, las cámaras y lo tenemos todo preparado para poder controlar los accesos en caso de episodios de contaminación, pero no vamos a cerrar puertas sin sentido. Por suerte, Castellón no tiene problemas de contaminación, y cerrar sería matar a un comercio local que nos necesita más que nunca”, ha subrayado.
Por otra parte, el edil también ha recordado que la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones es obligatoria en ciudades de más de 50.000 habitantes de la Unión Europea y, por normativa, debe estar en funcionamiento antes de que acabe el año, por lo que ha explicado que “estamos obligados hasta el punto en que, de no hacerlo, supondría muchas sanciones y pérdida de diversas subvenciones como la del transporte público o no podríamos optar a fondos europeos y las pérdidas serían muy importantes para la ciudad”.