Alicante y la Vega Baja, bajo vigilancia científica ante fenómenos extremos

Más datos para anticiparse a lo peor

Nuevas estaciones para anticipar terremotos y lluvias torrenciales en Alicante

Isabel Bartolomé

Alicante - Publicado el

2 min lectura

La Universidad de Alicante ha puesto en funcionamiento dos nuevas estaciones meteorológicas como parte de un innovador proyecto de investigación. La iniciativa, denominada SisPATT, está impulsada por el Grupo de Ingeniería y Riesgo Sísmico (GIROS) y busca desarrollar un sistema de pronóstico y alerta temprana de terremotos y fenómenos extremos. El proyecto cuenta con la financiación de la Generalitat Valenciana a través de su programa de ayudas a grupos de investigación consolidados.

Nuevas fuentes de datos en abierto

Una de las estaciones se ha instalado en la Facultad de Ciencias del campus de San Vicente del Raspeig, mientras que la segunda se encuentra en la pedanía de La Matanza, en el término municipal de Orihuela. Ambas infraestructuras están diseñadas para la recopilación continua de datos meteorológicos y ambientales, que se integran en redes de observación de acceso público.

Los datos recogidos son almacenados en los servidores de la Red Sísmica de la Comunidad Valenciana (SISCOVA) junto a la información sobre sismicidad. Además, pueden consultarse libremente a través de la plataforma de la Asociación Valenciana de Meteorología (AVAMET), lo que facilita su uso tanto a nivel científico como en la gestión del territorio y la prevención de riesgos.

Un escudo para el vulnerable sudeste

El proyecto SisPATT responde a la necesidad de mejorar la capacidad de anticipación ante fenómenos naturales en una de las regiones más vulnerables de España, el sudeste de la península Ibérica. La provincia de Alicante y, en especial, la comarca del Baix Segura, presentan una elevada exposición tanto a episodios meteorológicos extremos (lluvias torrenciales, sequías e inundaciones) como a una sismicidad moderada con importantes antecedentes históricos.

La investigación combina el análisis de la actividad sísmica con el estudio de parámetros meteorológicos, atmosféricos y geoquímicos para identificar posibles indicadores que alerten de la ocurrencia de terremotos. El proyecto también contempla la microzonación sísmica de varios municipios del plan Vega Renhace para evaluar cómo influyen las características del subsuelo en los efectos de un seísmo.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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