¿La calefacción puede hacer que el techo se desconche? Uno de los motivos más comunes en casa

El uso continuo de la calefacción, la humedad y los cambios de temperatura pueden provocar que la pintura del techo se desprenda con el tiempo.

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¿La calefacción puede hacer que el techo se desconche?

Caterina Ruiz Ponce

Barcelona - Publicado el

2 min lectura

Durante el invierno, muchas viviendas mantienen la calefacción encendida durante largas horas para mantener una temperatura agradable. Sin embargo, este hábito también puede provocar pequeños efectos en los materiales del hogar, especialmente cuando se mantiene durante meses.

Uno de los problemas que puede aparecer es que la pintura del techo empiece a descascarillarse o desprenderse en pequeñas láminas. Aunque no siempre es la única causa, el uso prolongado de la calefacción puede ser uno de los factores que contribuyen a este deterioro.

Cuando la calefacción funciona durante muchas horas, el aire del interior de la vivienda suele volverse más seco. Esta sequedad provoca pequeñas dilataciones y contracciones en el yeso y en la pintura. Con el paso del tiempo, estos movimientos pueden hacer que la pintura pierda adherencia.

Como resultado, empiezan a aparecer zonas levantadas, pequeñas grietas o partes donde la pintura termina desprendiéndose.

Otro factor importante es la humedad acumulada en el interior de la vivienda. Durante el invierno es habitual que exista un gran contraste entre la temperatura del interior y la del exterior. Esto puede generar condensación, sobre todo en habitaciones con poca ventilación.

Cuando la humedad se introduce entre la pintura y la superficie del techo, puede provocar burbujas, manchas o zonas donde la pintura acaba desprendiéndose.

También hay casos en los que el problema está relacionado con una mala preparación de la superficie cuando se pintó el techo. Si no se aplicó una imprimación adecuada o el soporte no estaba limpio, la pintura puede deteriorarse antes de lo esperado. 

Cómo reparar un techo desconchado en casa

Si el daño no es muy grande, la reparación puede hacerse fácilmente sin necesidad de realizar obras. El primer paso consiste en retirar toda la pintura suelta o deteriorada con la ayuda de una espátula.

Una vez eliminadas las partes dañadas, es importante limpiar bien la superficie para retirar polvo o restos.

Si quedan pequeñas irregularidades, se puede aplicar masilla o pasta de reparación para nivelar la zona. Este material permite conseguir una superficie lisa antes de pintar.

Cuando la masilla esté completamente seca, se recomienda lijar suavemente la zona con una lija fina para conseguir un acabado uniforme.

Antes de pintar, es muy recomendable aplicar una capa de imprimación o sellador. Esto mejora la adherencia de la pintura y ayuda a prevenir futuros desprendimientos.

Finalmente, se puede aplicar pintura especial para techos, preferiblemente en dos capas finas para obtener un resultado más duradero. 

Cómo prevenir el problema

Para evitar que el techo vuelva a descascarillarse, es aconsejable ventilar la vivienda cada día, incluso durante el invierno. Este simple gesto ayuda a reducir la humedad acumulada.

También es recomendable mantener una temperatura interior moderada y estable, evitando ambientes excesivamente secos.

Con un buen mantenimiento y una correcta aplicación de los materiales, el techo puede mantenerse en buen estado durante muchos años, evitando así reparaciones mayores en el futuro.