Vivir en una cooperativa mejora la salud: la alternativa a la compra y el alquiler que combate la soledad
Un estudio de la Agencia de Salud Pública de Barcelona constata los beneficios para el bienestar físico y emocional de este modelo de convivencia basado en la comunidad
Barcelona - Publicado el - Actualizado
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Vivir en una vivienda cooperativa tiene efectos positivos en la salud física, mental y emocional. Así lo demuestra un reciente estudio de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), que ha analizado este modelo de convivencia alternativo a la compra y el alquiler. Lana Fernández, miembro del grupo de Vivienda y Salud de la ASPB, explica que la investigación ha combinado una revisión de la literatura científica con entrevistas en profundidad a 26 personas y una encuesta a 280 residentes de diferentes cooperativas.
Una alternativa entre la compra y el alquiler
El modelo de vivienda cooperativa se sitúa como una tercera vía entre la compra y el alquiler. 'No eres propietario de la vivienda, sino que la propiedad es colectiva, de la cooperativa', aclara Fernández. Los socios pagan un canon de uso que suele estar por debajo del precio de mercado y tienen derecho a vivir en el inmueble de forma indefinida, pero sin poseerlo a título individual, lo que facilita el acceso a una vivienda de calidad.
Estos proyectos se caracterizan por la existencia de espacios comunes y una 'intencionalidad de vivir en comunidad'. El proceso para ponerlo en marcha implica crear un grupo, constituir la cooperativa y buscar un terreno para construir o un edificio para rehabilitar, un recorrido que fomenta la cohesión del grupo antes incluso de la convivencia.
Beneficios para la salud física y emocional
El estudio constata un 'impacto positivo en la calidad de vida y el bienestar emocional', afirma la experta. En el plano físico, la mejora es notable, ya que los edificios se construyen bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. Según Fernández, esto 'mejora mucho tu salud física', especialmente si se compara con las malas condiciones de muchas viviendas de alquiler.
La actividad física tiene efectos positivos en la salud
Sin embargo, uno de los mayores beneficios reside en el combate contra la soledad no deseada. La idea de comunidad, 'compartir los cuidados y los riesgos', genera un potente sentimiento de amparo y pertenencia. 'Te sientes más protegido', señala Lana Fernández, explicando que se generan lazos afectivos que van mucho más allá de la simple convivencia vecinal.
Está la familia biológica, pero después está la familia que tú eliges"
Este modelo permite crear lo que la investigadora denomina la 'familia que se elige', en contraposición a la biológica. 'Está la familia biológica, que es la de la sangre, pero después está la familia que es la que tú eliges', comenta. Este enfoque choca directamente con el aislamiento cada vez más frecuente en las ciudades, con comunidades de vecinos fragmentadas por los pisos turísticos y la alta rotación de inquilinos.
En las cooperativas se recupera la vida en común y una red de apoyo mutuo que enriquece el día a día. Se trata, en palabras de Fernández, de 'compartir esta mirada, estas ganas de compartir la vida al final'. Este modelo, además, demuestra su versatilidad en proyectos ya existentes de vivienda cooperativa senior, donde grupos de personas, como amigos, pueden decidir cómo y con quién quieren envejecer, manteniendo su autonomía en un entorno de confianza.
Pareja de ancianos bailando y disfrutando
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.