Los tres tipos de magnesio más utilizados y sus efectos específicos en el organismo

La biodisponibilidad marca la diferencia entre el citrato, el glicinato y el malato según el objetivo de salud

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Los tres tipos de magnesio más utilizados

Caterina Ruiz Ponce

Barcelona - Publicado el

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El magnesio es un mineral imprescindible para el correcto funcionamiento del cuerpo. Participa en más de 300 procesos metabólicos, interviene en la función muscular, el sistema nervioso y la producción de energía. Sin embargo, no todos los suplementos de magnesio actúan igual, ya que su eficacia depende en gran medida de la biodisponibilidad, es decir, de la capacidad del organismo para absorberlo y utilizarlo correctamente. 

Entre las formas más populares se encuentran el citrato de magnesio, el glicinato (o bisglicinato) de magnesio y el malato de magnesio, cada una con un enfoque específico según las necesidades del cuerpo.

El citrato de magnesio es uno de los más conocidos debido a su alta absorción. Se emplea principalmente para mejorar la digestión y combatir el estreñimiento ocasional, ya que posee un suave efecto laxante. Esta característica lo convierte en una opción adecuada para personas con tránsito intestinal lento. Además, ayuda a reducir el cansancio, favorece la función muscular y puede contribuir a disminuir el estrés ocasional. Su consumo debe ser moderado, ya que un exceso puede provocar molestias digestivas.

El glicinato o bisglicinato de magnesio se considera la forma más amable para el estómago y la que mayor impacto tiene sobre la relajación. Al estar unido al aminoácido glicina, se absorbe con facilidad y no suele provocar problemas intestinales. Es especialmente recomendado para reducir el estrés, disminuir los niveles de cortisol y mejorar la calidad del sueño. A diferencia del citrato, no presenta un efecto laxante relevante, por lo que es ideal para personas con sensibilidad digestiva. También contribuye al equilibrio del sistema nervioso y a una sensación general de calma.

El malato de magnesio está directamente relacionado con la producción de energía celular, ya que combina el magnesio con ácido málico, un componente clave en el ciclo energético de las células. Por este motivo, es la opción preferida en casos de fatiga crónica, agotamiento persistente o dolores musculares. También se asocia con una mejora de los síntomas en personas con fibromialgia, ya que puede ayudar a disminuir la rigidez y la debilidad muscular. A diferencia de otros tipos, el malato puede tener un ligero efecto estimulante, por lo que se aconseja tomarlo durante la mañana o al mediodía.

Elegir el tipo adecuado de magnesio es fundamental. No todas las formas sirven para lo mismo, y utilizarlas sin criterio puede generar resultados poco eficaces. Para problemas digestivos, el citrato resulta más apropiado; para estrés y descanso, el glicinato; y para energía y dolor muscular, el malato.

Un aporte correcto de magnesio puede ofrecer múltiples beneficios: menor fatiga, mejor descanso nocturno, mejor rendimiento muscular y reducción de la tensión nerviosa. Aun así, los suplementos no sustituyen una alimentación equilibrada y deben usarse de forma responsable.

Conocer las diferencias entre los principales tipos de magnesio permite adaptar su consumo a las necesidades reales del organismo. Su biodisponibilidad y su acción específica son factores decisivos para obtener resultados visibles en salud y bienestar.