La trampa de ChatGPT con la hipoteca: «Me fié de la IA y casi pierdo las arras»
El uso de la inteligencia artificial para tomar decisiones financieras en un mercado tensionado está provocando operaciones fallidas y graves pérdidas económicas
Hipoteca
Barcelona - Publicado el
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En un mercado de la vivienda tensionado por la falta de oferta y los precios máximos, muchos compradores están tomando decisiones cruciales basadas en consejos de herramientas como ChatGPT, lo que está derivando en operaciones fallidas y pérdidas económicas. Ya no es extraño escuchar a alguien decir: “Me fié del ChatGPT para comprar una casa y perdí las arras”. Así lo advierte Ricardo Gulias, consejero delegado de la consultora hipotecaria RN, quien alerta sobre los peligros de confiar en la inteligencia artificial para una de las decisiones más importantes en la vida de una familia.
La IA no conoce las variables de una hipoteca
Ricardo Gulias explica que el problema fundamental es que ChatGPT se nutre de comentarios de la red y ofrece información genérica. Sin embargo, “no hay dos hipotecas iguales”, asegura. Cada operación es diferente porque depende de multitud de factores personales que la IA no puede analizar. “Depende de los ingresos, de la estabilidad laboral, de si tengo otros préstamos, si tengo otras cargas e incluso de la vivienda que voy a comprar”, detalla el experto.
Además, existen variables que ni el propio solicitante recuerda o considera, como un préstamo que se pidió para un familiar. “El banco sí que va a ver que tienes ese endeudamiento”, apunta Gulias. Lo mismo ocurre con una pensión de divorcio u otras cargas. A esto se suma que cada entidad bancaria tiene sus propias políticas internas: “Hay entidades bancarias que le gustan los autónomos, hay entidades bancarias que le gustan los jóvenes”. Por este motivo, la generalización de la IA puede ser muy peligrosa.
Inteligencia Artificial
Un mercado que empuja a cometer errores
El actual contexto del mercado inmobiliario agrava la situación. La combinación de poca oferta y mucha demanda bloquea especialmente el mercado de reposición, donde familias buscan vender su casa para comprar una más grande. Esta escasez, según Gulias, incrementa la “ansiedad del comprador”. Cuando una persona encuentra una vivienda que le encaja, “rápidamente quiere dar una paga y señal” por miedo a perderla, y es ahí donde se precipita al problema si ha confiado en un consejo erróneo de la IA.
Los datos oficiales respaldan este escenario. Con una subida del precio de la vivienda de más de un 12 % interanual en 2025, el ticket medio hipotecario ha aumentado hasta los 170.000 euros. “Ese dinero que tenemos ahorrado pierde valor y el ticket hipotecario sube”, señala Gulias. En este entorno, las decisiones de compra ya no se meditan como antes porque “viene otro y te la quita”, lo que obliga a una agilidad que conduce a más equivocaciones.
El orden correcto: primero la hipoteca, después la casa
Para el consejero delegado de RN, el error más común ha sido siempre buscar primero la vivienda y después la hipoteca, pero advierte de que “ahora es peligroso”. No tener una hipoteca preaprobada antes de dar una señal puede llevar a perder miles de euros. “El camino tiene que ser al contrario. Primero, busco hipoteca, consigo un preaprobado que me indique cuál es el valor máximo de compra que puedo asumir y después me pongo a buscar”, recomienda.
Gulias afirma que este método no solo aporta certeza, sino que también “ganamos capacidad de negociación”. De hecho, su firma se ha encontrado con casos directos de este problema. “Nos hemos encontrado con un cliente que no perdió las arras de casualidad. Hizo caso a GPT, dio unas arras y, cuando le quedaba un mes y medio para el vencimiento, se puso en contacto con nosotros y le pudimos solucionar la papeleta, pero vivió situaciones de angustia”.
Entrega de llaves tras la compra de una vivienda
La IA está bien para contrastar información, pero siempre poniéndose en manos de un experto""
La conclusión del experto es clara y rotunda, "zapatero a tus zapatos" en toda regla. Confiar la mayor inversión de una vida a un sistema automatizado es un riesgo demasiado alto. “Imagínate defenderte en un juicio sin tu abogado”, compara Gulias. Por ello, insiste en que la solución es contratar a profesionales que trabajen para el comprador. La IA puede servir para contrastar, pero el asesoramiento debe venir de una persona. Como concluye el propio entrevistador, el consejo gratuito de la IA puede salir carísimo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.