Un producto tradicional puede mejorar la apariencia de las cejas

La hidratación y la protección del vello se convierten en claves del cuidado diario

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Mejorar la apariencia de las cejas

Caterina Ruiz Ponce

Barcelona - Publicado el

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En los últimos tiempos, la vaselina ha recuperado protagonismo dentro de los hábitos de belleza, especialmente en el cuidado de las cejas. Este producto de textura espesa y uso tradicional se ha convertido en un recurso habitual para quienes buscan unas cejas más ordenadas, suaves y con mejor apariencia.

La vaselina no estimula el crecimiento del vello, pero sí desempeña un papel importante en su conservación. Su principal función es hidratar y recubrir el pelo, evitando que se quiebre con facilidad y reduciendo la sequedad. Un vello bien hidratado se muestra más flexible, brillante y fuerte, lo que genera una sensación visual de mayor densidad.

Muchas personas recurren a la vaselina por su capacidad de fijación. Aplicada en pequeñas cantidades, permite peinar y mantener la forma de las cejas durante más tiempo, actuando de forma similar a un gel fijador. Este efecto resulta útil para cejas con vello rebelde o desordenado.

Otro beneficio destacado es su función protectora. La vaselina forma una barrera frente a agentes externos como el frío, el viento o la contaminación ambiental, factores que pueden debilitar el vello. Además, ayuda a conservar la humedad natural de la piel bajo la ceja, previniendo descamaciones, tirantez o irritación.

Sin embargo, es fundamental aclarar que no actúa sobre el folículo piloso. Esto significa que, aunque mejore el aspecto general, no provoca el nacimiento de nuevos pelos ni acelera su crecimiento. Su función es estética y preventiva, no regeneradora.

Para utilizarla correctamente, se recomienda limpiar bien la zona, aplicar una cantidad mínima con un cepillo limpio o con la yema del dedo y distribuirla suavemente siguiendo la dirección del vello. El mejor momento para su aplicación es por la noche, permitiendo que actúe durante el descanso.

El tipo de piel también es un factor a considerar. En pieles grasas o con tendencia acneica, el uso excesivo puede favorecer la obstrucción de poros. Por ello, debe emplearse con moderación y siempre sobre la piel limpia.

La vaselina puede ser una aliada para mantener unas cejas cuidadas, brillantes y definidas, pero no debe considerarse un producto para estimular el crecimiento. Su principal valor radica en la hidratación, la protección y la mejora estética del vello ya existente. En un momento en que se buscan soluciones simples y accesibles, este producto clásico vuelve a ocupar un lugar en la rutina diaria de belleza.