La pesadilla en Rodalies se enquista: las limitaciones de velocidad aumentan y alcanzarán las 219

La red ferroviaria catalana afronta su quinta semana consecutiva con más de 200 restricciones que afectarán a 192 kilómetros de vía la próxima semana

Operarios trabajan en las obras del R2 Sud

Yolanda Canales

Barcelona - Publicado el

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La red ferroviaria catalana no muestra signos de mejora y, por el contrario, agrava su situación. A partir de la próxima semana, el número de Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) se incrementará hasta alcanzar las 219, lo que supone diecisiete más que en el periodo actual. Esta cifra marca la quinta semana consecutiva en la que la red supera los 200 tramos con restricciones, afectando a un total de 192,8 kilómetros de vías. La información se desprende del Documento Semanal de Limitaciones Temporales de Velocidad que elabora Adif, un informe interno al que ha tenido acceso la agencia ACN y que evidencia el estado crítico de parte de la infraestructura.

A pesar del notable aumento en el número de limitaciones, fuentes de la gestión ferroviaria indican que no se esperan cambios significativos en los tiempos de viaje para los usuarios en el corto plazo. De hecho, el reciente inicio de las obras en los túneles del Garraf, una de las intervenciones más esperadas, no ha supuesto la imposición de nuevas restricciones de velocidad para los maquinistas. La puesta en marcha del Plan Alternativo de Transporte (PAT) ha reducido la circulación en este tramo, por donde ahora solo transitan los trenes de la línea R2 Sud, lo que ha evitado un impacto mayor en el servicio a pesar de la complejidad de los trabajos.

Obras que se eternizan en la red

La planificación de las obras parece ser uno de los focos del problema. Según los planes originales, las actuaciones en los túneles del Garraf debían comenzar una vez hubieran finalizado las de la línea R4. Sin embargo, el documento de Adif confirma que los trabajos en esta última línea aún no han concluido. Se mantienen las mismas restricciones de velocidad que en semanas anteriores, con especial incidencia en el tramo que conecta Sant Vicenç de Calders y Castellbisbal, uno de los más afectados y que concentra una parte importante de las LTV activas.

En la línea RL4, que une Lleida y Terrassa, se observa un cambio en la naturaleza de los trabajos, aunque sin beneficios prácticos para el viajero. En la mayoría de los tramos con limitaciones entre Tàrrega y Manresa, las tareas de mantenimiento de vías pasarán a ser, a partir del lunes, trabajos de mejora en las trincheras. No obstante, esta evolución en las obras no se traducirá en una mayor velocidad. Los trenes seguirán circulando con una velocidad máxima de 50 km/h, por lo que los tiempos de trayecto se mantendrán sin cambios, perpetuando las molestias para los usuarios habituales de esta línea.

Barcelona y Tarragona, las provincias más castigadas

El análisis territorial de las incidencias revela que la demarcación de Barcelona es, con diferencia, la que acumula un mayor número de problemas. La próxima semana contará con 102 tramos con LTV, lo que supone un incremento de doce respecto a la semana actual. Le sigue de cerca la demarcación de Tarragona, que suma seis nuevas limitaciones hasta alcanzar un total de 71. En una situación más contenida se encuentra Girona, con 31 tramos (uno más que ahora), mientras que Lleida es la única que experimenta una ligera mejoría, al reducir sus afectaciones en dos, quedándose con 15 LTV para la próxima semana.

Tren parado a punto de llegar a la estación de Tarragona

El documento que recoge estas limitaciones es una herramienta de uso interno para el personal de la red ferroviaria estatal. En él se detallan todas las afectaciones que obligan a los maquinistas a reducir la velocidad, especificando el punto kilométrico, la velocidad máxima permitida y el motivo de la incidencia. Estas restricciones pueden ser puntuales o extenderse a lo largo de varios kilómetros. Aunque entra en vigor el próximo lunes, Adif ya lo ha distribuido para que el personal pueda planificar las operaciones. El informe se actualiza semanalmente, añadiendo o eliminando tramos según avanzan las reparaciones, aunque cualquier incidencia grave que surja durante la semana se notifica de forma individual e inmediata.

La promesa de una pronta recuperación

Esta acumulación de incidencias contrasta frontalmente con las previsiones optimistas lanzadas por el Gobierno hace apenas un mes. El pasado febrero, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, transmitió un mensaje de tranquilidad al asegurar que la situación estaba a punto de resolverse. Santano afirmó que el conjunto de la red catalana estaría “prácticamente” operativa por estas fechas y fue aún más lejos al prometer que “en abril se habrán eliminado todas las limitaciones temporales de velocidad”, que se irían retirando de forma "progresiva".

Sin embargo, la realidad que dibuja el informe de Adif desmiente estas previsiones. No solo no se están eliminando las LTV al ritmo prometido, sino que continúan aumentando, superando la barrera de las 200 por quinta semana consecutiva. Esta situación pone en tela de juicio el calendario anunciado por el Ministerio de Transportes y alarga la paciencia de los miles de usuarios de Rodalies, que sufren a diario las consecuencias de un servicio deficiente. La gravedad del asunto se acentúa al constatar que algunas de estas restricciones llevan vigentes desde hace años, convirtiéndose en un problema estructural más que en una incidencia temporal.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.