Iryo suprime trenes y eleva los retrasos en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona

Los trabajos de mantenimiento de Adif en la infraestructura fuerzan a la operadora a cancelar trenes y aumentar la duración de los viajes entre ambas capitales

EUROPA PRESS

Un tren de Iryo.

Mar Puerto

Barcelona - Publicado el

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La línea de alta velocidad Madrid-Barcelona se enfrenta a una semana complicada que afectará a miles de viajeros. El operador Iryo ha anunciado este martes la supresión de dos de sus trenes, uno por cada sentido, debido a los ineludibles trabajos de diagnóstico y mantenimiento que Adif está llevando a cabo en la infraestructura ferroviaria. En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, la compañía ha detallado un plan alternativo que no solo implica cancelaciones, sino también un incremento generalizado en los tiempos de viaje de aproximadamente 25 minutos por trayecto, modificando así una parte sustancial de su oferta comercial prevista para los próximos días. Esta medida busca adaptarse a las limitaciones operativas impuestas por el gestor de la infraestructura para garantizar la seguridad y la fiabilidad del corredor.

Un plan de choque con cancelaciones y demoras

En coordinación directa con Adif, Iryo ha puesto en marcha un plan alternativo de transporte que estará en vigor, inicialmente, entre el jueves 5 de febrero y el sábado 7. La compañía ha subrayado que la operativa se adaptará de forma dinámica a la evolución de los trabajos de mantenimiento en la vía. Los servicios directamente suprimidos son dos de los más utilizados por los viajeros: el tren que partía de la estación de Barcelona-Sants a las 8:45 horas y el que salía desde Madrid-Puerta de Atocha a las 16:37 horas. La supresión de estas frecuencias obliga a los pasajeros que ya tenían sus billetes a buscar alternativas o a acogerse a las soluciones ofrecidas por la empresa.

EFE

Tren Iryo 

Ante esta situación, Iryo ha comunicado a todos los viajeros afectados que tienen la posibilidad de solicitar un cambio de fecha o de hora para su billete sin coste adicional, o bien optar por la cancelación completa y el reembolso íntegro del importe. Además de las cancelaciones, el plan implica una profunda modificación de los horarios del resto de trenes de alta velocidad de la operadora en este corredor. Estos ajustes son necesarios para absorber el impacto del aumento de los tiempos de viaje y garantizar que la operativa diaria pueda completarse de la manera más previsible y ordenada posible dentro de las circunstancias actuales, minimizando la incertidumbre para los usuarios.

El origen: la necesaria conservación de la vía

Estas medidas drásticas no surgen de la nada, sino que responden a una petición formalizada por Adif. El pasado lunes, el gestor de la infraestructura ferroviaria ya solicitó a todas las empresas que operan en la línea de alta velocidad que suprimieran los últimos trenes de la jornada en la conexión entre Madrid y Barcelona. La razón de esta solicitud era un problema recurrente que se había agravado en las últimas semanas: los retrasos acumulados durante el día, sumados a las limitaciones de velocidad existentes en algunos tramos específicos, estaban provocando que los convoyes llegaran a su destino final muy tarde, invadiendo la ventana horaria nocturna reservada para las tareas de mantenimiento.

La llegada de trenes comerciales a la vía durante el horario de mantenimiento impedía que los equipos de Adif pudieran realizar sus funciones, consideradas vitales para la seguridad de la línea. Según ha explicado el Ministerio de Transportes, la medida de ajustar los horarios "permitirá que los equipos de mantenimiento de Adif hagan las tareas habituales de conservación cuando no circulan trenes comerciales". Este periodo nocturno sin circulaciones es fundamental para llevar a cabo inspecciones, reparaciones y otras actuaciones preventivas que no se pueden ejecutar cuando los trenes están en funcionamiento, garantizando así la integridad de una de las infraestructuras más estratégicas del país.

Una situación que se arrastra desde la semana pasada

La tensión en la operativa del corredor Madrid-Barcelona no es un problema nuevo de esta semana. Según han confirmado fuentes de la propia compañía ferroviaria, Iryo ya había suprimido cuatro trenes diarios desde la semana pasada. En aquella ocasión, el motivo aducido fue la necesidad de garantizar las rotaciones de los equipos, en referencia al material rodante. Esto sugiere que los problemas en la infraestructura ya estaban generando un efecto dominó en la planificación de la operadora, afectando la disponibilidad y el ciclo de uso de sus trenes y personal antes incluso de las medidas anunciadas este martes.

El nuevo plan alternativo de Iryo, con el incremento general de 25 minutos por trayecto, es una solución diseñada para crear un colchón de tiempo que permita cumplir los horarios de llegada. Con esta reprogramación, la empresa prevé que todos sus trenes, a pesar del viaje más largo, lleguen a su destino antes de la medianoche. De esta forma, se evita entrar en conflicto con la ventana de mantenimiento de Adif y, en consecuencia, no sería necesario cancelar los últimos servicios del día, como había solicitado el gestor de la infraestructura. Se trata de una estrategia para poder seguir prestando servicio en la mayoría de frecuencias, aunque asumiendo un considerable aumento en la duración del viaje para todos los pasajeros.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.