Huelga de pescadores mañana en los puertos catalanes por las nuevas medidas europeas

Las cofradías anuncian un paro para el próximo lunes como protesta ante una normativa europea que consideran "imposible" de cumplir y que amenaza su futuro

SJ

Imagen del puerto de Roses

Yolanda Canales

Barcelona - Publicado el

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El sector pesquero catalán ha dicho basta. La Federació Nacional Catalana de Confraries de Pescadors ha convocado una jornada de huelga para el próximo lunes, 19 de enero, en todos los puertos de Catalunya como señal de protesta por las nuevas medidas administrativas que prepara la Comisión Europea. Las embarcaciones permanecerán amarradas y no saldrán a faenar para visibilizar el profundo malestar ante un paquete de medidas que, según denuncian, es "imposible" de cumplir y "pone en grave riesgo" la continuidad de la actividad pesquera. Desde la federación califican la nueva normativa como un auténtico "caos" burocrático que amenaza con asfixiar a un sector ya muy debilitado.

Un control digital que multiplica el papeleo

La nueva normativa comunitaria, que según el sector afecta a "todas las modalidades pesqueras", obliga a los pescadores a emitir un preaviso con al menos cuatro horas de antelación a través de una aplicación telemática antes de llegar a puerto. En esta comunicación, deben enviar una estimación detallada de todas las diferentes especies capturadas y su peso

Europa Press

Un pescador en Roses (Girona)

Los pescadores denuncian que se busca "multiplicar innecesariamente" las gestiones que deben realizar para salir al mar, una carga administrativa que consideran desproporcionada y que no se ajusta a la realidad de su trabajo diario. Esta medida, lejos de simplificar, añade una capa de complejidad que dificulta todavía más una profesión ya de por sí exigente y sujeta a numerosas regulaciones.

El comunicado emitido por las cofradías es contundente y refleja la tensión que se vive en los puertos. "Hemos llegado a un punto de no retorno, no podemos aceptar más normas que no se ajusten a nuestra realidad", advierten desde la federación que preside Antoni Abad. Esta declaración evidencia que la paciencia del sector se ha agotado y que la huelga del próximo lunes es una medida de fuerza para exigir ser escuchados en Bruselas. Los pescadores sienten que las decisiones se toman desde despachos muy alejados de la realidad marítima, imponiendo criterios que no tienen en cuenta las particularidades de la pesca en el Mediterráneo.

Europa Press

Un pescador en el puerto de Palamós (Girona)

Un sector al límite y en caída libre

La protesta no es un hecho aislado, sino la culminación de años de descontento. La federación reitera que, en los últimos años, la flota catalana se ha reducido a la mitad. Este drástico descenso no es casual, sino consecuencia del "desencanto generado por una normativa impuesta, que no refleja nuestra realidad y nos hace perder las ganas de continuar", explican en su comunicado. El sector pesquero se siente ahogado por una presión regulatoria constante que, en lugar de proteger la actividad, parece abocarla a la desaparición, desmotivando a las nuevas generaciones y poniendo en jaque el relevo generacional.

Esta nueva convocatoria de huelga llega, además, en un momento significativo. Ocurre apenas un mes después de que se cerrara el pacto para las cuotas de pesca para 2026, un acuerdo que los propios pescadores calificaron de "agridulce". Aunque se lograron algunos objetivos, el resultado no fue del todo satisfactorio y dejó un sabor amargo en el sector. La imposición de estas nuevas trabas burocráticas ha sido la gota que ha colmado el vaso, transformando el descontento latente en una movilización abierta que busca defender la supervivencia de la pesca en Catalunya frente a lo que consideran un nuevo ataque desde las instituciones europeas.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.