Gregorio Luri: "Los políticos han perpetrado un atentado cultural contra los más pobres"

El filósofo y pedagogo critica en COPE Catalunya i Andorra el estado de la educación, la devaluación de la exigencia y las 'nuevas' pedagogías sin rumbo

Yolanda Canales

Barcelona - Publicado el - Actualizado

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El pedagogo y filósofo Gregorio Luri ha lanzado una advertencia sobre el estado actual del sistema educativo, y ha calificado las acciones de ciertos políticos como un "atentado cultural contra los más pobres". Durante su intervención en el programa Converses de COPE Catalunya i Andorra, Luri ha desgranado las que considera las claves de una decadencia pedagógica que pone en riesgo el futuro de las nuevas generaciones. A raíz de la publicación de su último ensayo, 'La dignidad del mediocre', el pensador ha reivindicado la figura del "provocador" como esencia del pedagogo, defendiendo una visión de la mediocridad no como un estado de conformidad, sino como un punto de partida para el crecimiento personal, "la mitad del ascenso de una montaña".

Un atentado cultural contra los pobres

Luri ha sido tajante al señalar la responsabilidad política en la degradación de la enseñanza. "Han perpetrado un atentado cultural contra los más pobres", ha sentenciado, argumentando que la devaluación de la exigencia académica perjudica principalmente a quienes no tienen recursos para compensar las carencias del sistema. Ha puesto como ejemplo reciente que 16.000 estudiantes en Cataluña hayan obtenido el título de ESO con asignaturas suspendidas, una prueba, a su juicio, de que "el aprobado ha dejado de tener valor". Esta situación, advierte, está "abriéndole el ascenso vertical al bárbaro", al erosionar la base de conocimiento compartido que cohesiona a la sociedad.

Esta pérdida de rigor se manifiesta, según el filósofo, en una curiosa paradoja social: "Todo lo que hemos expulsado de las escuelas se ha refugiado en los gimnasios". Mientras en el ámbito deportivo se valora el esfuerzo y la superación, en el académico "lo que te pide esfuerzo intelectual lo consideramos como un agravio". Luri lamenta que, si no se revierte esta tendencia y no se apuesta por una cultura común sólida que permita el entendimiento entre expertos y ciudadanos, el resultado será la "idiocia", un estado en el que "cada uno está con su mundo y nada más, y sin posibilidades de contacto".

Si no nos tomamos en serio la cultura común, lo que queda es la idiocia"

Gregorio Luri

Pedagogo, filósofo y ensayista

'Nuevas' pedagogías y la misión del maestro

El pedagogo también ha cargado contra las llamadas "nuevas pedagogías", que considera una mera "estrategia de marketing" sin verdadera innovación. "De nuevas no tienen nada", ha afirmado, explicando que los debates pedagógicos actuales reproducen casi exactamente los que ya existían a principios del siglo XX. En su opinión, lo único realmente nuevo son las pantallas. Luri critica que las escuelas han pasado a vender "bienestar" en lugar de conocimiento, algo que se refleja en su publicidad: "Difícilmente encontraremos un folleto de propaganda en el que aparezcan unos niños con un libro", sino que se muestran siempre "sonrientes, felices, bien vestidos, limpios y bien alimentados".

Frente a este modelo, Luri ha defendido la figura del buen maestro con una elocuente metáfora: "Es el amante celoso de lo mejor que puede llegar a ser un alumno". Su función no es conformarse con lo que el estudiante ya es, sino "forzarlo a ponerse de puntillas" para que alcance su máximo potencial. Ha subrayado que, aunque la responsabilidad principal es del docente, el proceso educativo es bidireccional. "El maestro hace todo lo posible por acercarse a la realidad del niño, pero como el niño no dé al menos un paso para acercarse al maestro, el acercamiento del maestro será inútil", ha señalado.

Ante la pregunta recurrente de los padres sobre cómo fomentar la lectura en sus hijos, Gregorio Luri ha revelado su nueva y provocadora táctica. "En estos momentos he pasado al ataque, y les digo lo siguiente: que no lean". Con esta sorprendente recomendación, busca hacer consciente al interlocutor de que no leer supone ceder una "ventaja comparativa" a quienes sí lo hacen. Para Luri, la lectura no te hace necesariamente mejor persona, pero para el individuo curioso, es una herramienta insustituible que ofrece la posibilidad de "hacer turismo intelectual en la mente de Kant" y descubrir "en cada humano un contemporáneo".

He pasado al ataque, y les digo lo siguiente: que no lean"

Gregorio Luri

Pedagogo, filósofo y ensayista

Una educación a la deriva y sin memoria

El filósofo ha enumerado varios "índices enormemente preocupantes" que evidencian la crisis educativa. En primer lugar, el "desencanto docente", que provoca que en Cataluña "no tenemos profesores sustitutos para matemáticas ni para catalán". En segundo lugar, el hecho de que las familias invierten cada vez más recursos en educación extraescolar, lo que demuestra que "con la escuela no tienen suficiente" y pone en entredicho el discurso de la "equidad". Y, por último, y como problema de mayor calado, "la falta de claridad sobre los fines", una pedagogía sin antropología que deja a la escuela sin un para qué definido.

Finalmente, Luri ha criticado duramente el ataque sistemático a la memoria, una de las "grandes capacidades humanas". Ha recordado que los escolásticos ya identificaron las tres potencias del alma como "memoria, entendimiento y voluntad", y que sin la primera, las otras dos fallan. Tras citar la frase de un ex agente soviético que le confesó que su memoria era "propiedad del estado", Luri ha concluido con una afirmación demoledora sobre nuestro tiempo: "Hoy nuestra memoria es propiedad de la ignorancia". Una ignorancia que, según él, nace de la deriva terapéutica de la educación, que exime de responsabilidad al individuo bajo la premisa de que "si no soy bueno es porque el mundo no me lo ha permitido".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.