Se cumplen seis años de la explosión de IQOXE: “El miedo no se ha ido y la justicia no llega”
Los vecinos de Tarragona denuncian la lentitud del proceso judicial y la falta de comunicación de la empresa mientras exigen mayores garantías de seguridad interna
Entrevista a Alfonso López, presidente de la Federa´ción de Asociaciones de Vecinos de Tarragona
Barcelona - Publicado el
5 min lectura
Seis años después de la devastadora explosión en la planta de IQOXE que costó la vida a tres personas y sobrecogió a toda una ciudad, el recuerdo de la tragedia sigue muy presente en Tarragona. El miedo, la incertidumbre y una sensación de abandono por parte de la justicia marcan el día a día de los vecinos que vivieron aquel caos.
Así lo transmite Alfonso López, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Tarragona, quien asegura que el suceso es algo que les acompaña cada día. “Eso no se olvidará en la vida, eso lo llevamos todos los días que te levantas, lo llevas dentro”, afirma. La herida sigue abierta, especialmente por el lento avance de un proceso judicial que parece no tener fin y que impide a las familias de las víctimas poder pasar página.
Aquel 14 de enero de 2020, la vida de muchos tarraconenses cambió para siempre. López recuerda la explosión con nitidez, describiendo una situación de “muchísimo miedo” y “caos” generalizado. “Tardó mucho en llegar la información, la gente no sabía qué hacer, no estábamos preparados para ningún plan de protección ni evacuación”, relata.
El impacto fue especialmente severo en barrios como el de Bonavista, el más afectado. La fortuna, dentro de la tragedia, fue que la onda expansiva del reactor se proyectó hacia arriba. “Si la explosión hubiera sido lateral, habría sido una masacre”, advierte López. A pesar del tiempo transcurrido, la gente de la zona “mira con recelo”, consciente de que la catástrofe podría haber alcanzado dimensiones aún más dramáticas.
Eso no se olvidará en la vida, eso lo llevamos todos los días que te levantas, lo llevas dentro"
Avances en seguridad exterior, dudas en el interior
A raíz del accidente, se han producido mejoras notables en los protocolos de seguridad externos. López reconoce que “se está trabajando bastante” en el plan de seguridad de Tarragona (Plaseqta). Ahora, explica, se cuenta más con el mundo vecinal, se han implementado alertas a través de una aplicación móvil y se están instalando sensores de calidad del aire.
Además, las reuniones con Protección Civil son frecuentes para formar a la población sobre cómo actuar, por ejemplo, en caso de confinamiento. “A nivel de ahí sí que se han tomado medidas”, admite el presidente vecinal. Sin embargo, este progreso en la gestión de emergencias contrasta con la gran preocupación que persiste sobre la seguridad interna de las plantas del polígono petroquímico.
La principal inquietud de los vecinos reside en si las empresas cumplen rigurosamente con sus propios controles. “Lo que nos preocupa es a nivel interno, no sabemos si se toman las medidas adecuadas a la hora de hacer revisiones”, señala López.
Recuerda que el accidente de IQOXE “pasó por culpa de no hacer las cosas bien hechas”, y apunta a que la compañía ya acumulaba tres sanciones previas. La desconfianza es profunda, alimentada por la sospecha de que algunas empresas podrían priorizar el beneficio económico sobre la seguridad. “A veces para ellos era más fácil pagar la multa que que hacer su trabajo de verdad”, denuncia con dureza.
Vivir seguros junto a la petroquímica
A pesar del miedo y la desconfianza, la postura de los vecinos no es de oposición a la industria. Alfonso López subraya que no tienen “nada en contra de la petroquímica”, reconociendo su importancia como motor económico que “da trabajo a mucha gente”.
Su demanda es clara y se centra en una coexistencia segura. “Lo único que sí podemos decir es que lo que queremos es vivir seguros”, insiste. Los residentes son conscientes de que al vivir junto a un gran complejo industrial “el riesgo cero no existe”, pero exigen que se tomen todas las medidas posibles para minimizarlo y no “calentar el fuego”. La intranquilidad es constante, con la pregunta de si una tragedia así “puede volver a pasar”, lo que genera una incertidumbre permanente.
Para ellos era más fácil pagar la multa que que hacer su trabajo de verdad"
Por ello, desde la federación vecinal se pide un “plan integral de seguridad para todo el mundo igual, para todas las fábricas”, que evite que las empresas “escatimen a la hora de invertir en seguridad”. Se trata, en definitiva, de garantizar que, aunque el riesgo nunca desaparezca por completo, se haga todo lo humanamente posible para evitar que una catástrofe como la de IQOXE vuelva a repetirse. La seguridad, defienden, no puede ser una partida en la que se recorten gastos, sino la máxima prioridad para proteger tanto a los trabajadores como a la población cercana.
La larga y agónica espera de la justicia
Uno de los puntos que más indignación y “cabreo” genera entre los vecinos es la relación con la empresa y el sistema judicial. La comunicación con IQOXE es inexistente. “No, no, la empresa nada”, sentencia López, quien explica que su interlocución se limita al ayuntamiento y a Protección Civil.
Mientras, el proceso judicial se dilata de forma desesperante. “La justicia vemos que es lenta, porque el juicio tenía que haber salido en el 2024 y lo han alargado al 2027”, lamenta. Este retraso, considera, supone “darle más agonía a tres familias que han perdido a sus seres queridos”.
Fiscalía de Tarragona pide 11 años de cárcel para tres excargos de Iqoxe
Para López y los vecinos a los que representa, esta demora es una “falta de respeto” por parte de los propietarios de la petroquímica hacia las víctimas y sus allegados. Lo único que esas familias quieren es “pasar página”, un proceso imposible mientras el juicio no se cierre y se depuren responsabilidades. La comunidad se siente desamparada, atrapada entre el silencio de la compañía y la lentitud de un sistema que, lejos de traer respuestas, prolonga el dolor y mantiene viva la herida de una tragedia que Tarragona se niega a olvidar.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.