El conflicto en Oriente Medio deja en el aire el regreso de los congresistas del MWC: "No sabemos qué va a pasar con nuestro vuelo"

Cientos de asistentes al congreso tecnológico afrontan cancelaciones de vuelos, sobrecostes y una gran incertidumbre para volver a sus países de origen

Yolanda Bernal

Barcelona - Publicado el - Actualizado

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El conflicto en Oriente Medio y en Irán ha añadido una capa de caos e incertidumbre al final del Mobile World Congress (MWC). Para una parte de los miles de congresistas que han asistido a la cita tecnológica en Barcelona, el viaje de vuelta a casa se ha convertido en una auténtica odisea. 

El cierre del espacio aéreo en zonas estratégicas de paso ha provocado una cascada de cancelaciones de vuelos, dejando a muchos asistentes atrapados en ciudades de conexión o forzándolos a buscar rutas alternativas a la desesperada, con el consiguiente sobrecoste económico y alargamiento del viaje.

La preocupación ha sido la tónica dominante en los pasillos de la Fira de Barcelona durante las últimas jornadas. Aunque la mayoría de los asistentes internacionales llegaron a la ciudad antes de que estallara el conflicto, lo que les evitó problemas a la ida, ahora se enfrentan a un panorama muy distinto para la vuelta. La situación es especialmente crítica para aquellos que viajan hacia países de Asia, cuyas rutas suelen sobrevolar las zonas afectadas por el bloqueo aéreo.

Incertidumbre y sobrecostes para volver a casa

Muchos congresistas con billetes comprados desde hace meses para volar este final de semana viven con la angustia de no saber si sus aviones despegarán. Las cancelaciones de vuelos en días previos para las mismas rutas aumentan el nerviosismo. “No sabemos si nuestros vuelos serán cancelados”, lamenta un grupo de directivos, que explican que las aerolíneas no ofrecen información clara al respecto. "Estamos consultando continuamente el estado del vuelo, pero no hemos recibido ninguna respuesta", añaden.

Aeropuerto de Barcelona

El temor principal es quedarse varado indefinidamente en las ciudades donde hacen escala, como Zúrich, uno de los nudos de conexión afectados. "Nos podríamos quedar atrapados en uno de los lugares más caros del mundo, Dios sabe por cuánto tiempo", señalan algunos afectados. Esta situación se agrava por la aparente falta de responsabilidad de algunas compañías aéreas, que, según relatan varios damnificados, se limitan a reembolsar el importe del billete cancelado sin cubrir gastos de alojamiento ni de transporte alternativo.

Las aerolíneas no se hacen responsables de la suerte de los pasajeros"

Esta política deja a los viajeros completamente solos ante el problema, obligándolos a buscar y costearse un nuevo billete en un mercado con precios disparados por la alta demanda y la escasa oferta. El sobrecoste económico es considerable. 

Algunos calculan que la factura extra para un pequeño equipo de cuatro personas podría superar los 9.000 euros. Esta cifra se suma al ya elevado coste que supone la participación en un congreso de estas características, alterando por completo los presupuestos de las empresas.

Mobile World Congress

Ante este escenario, la única salida para muchos es buscar rutas alternativas. Hay quienes planean volar a otros grandes ‘hubs’ europeos, como Ámsterdam, para desde allí intentar encontrar una conexión segura hacia la India. Otros ya han sufrido las consecuencias del caos en su viaje de ida, teniendo que volar a través de Helsinki, lo que les hizo perderse el primer día del MWC y, con ello, reuniones de negocio programadas desde hacía meses.

Cambiar de vuelo es un problema porque todos están llenos"

El ingenio para no dejar los estands vacíos

El conflicto no solo ha afectado a quienes intentan salir de Barcelona, sino también a quienes nunca llegaron. Numerosos representantes de empresas, especialmente de pabellones asiáticos, vieron sus vuelos de ida cancelados y no pudieron asistir al congreso. Esto ha dejado una imagen insólita en el MWC, con estands a medio gas o directamente vacíos, donde los responsables de puestos vecinos han intentado cubrir como han podido la ausencia de sus colegas.

Para salvar la situación, muchas compañías han tirado de ingenio y agilidad, contratando a personal local en el último minuto. A través de empresas de contratación de Barcelona, han localizado a profesionales residentes en la ciudad, a menudo con orígenes o perfiles compatibles con los de la empresa, para que actúen como sus representantes improvisados. “Me han indicado qué tenía que hacer y me detallaron cómo funcionaba la empresa”, explica una de las personas contratadas.

Stand de Telefónica en el Mobile

La misión de este personal de emergencia ha consistido en atender a los clientes y socios potenciales que se acercaban al estand. Su labor se centraba en explicar lo sucedido, recoger los datos de contacto y asegurar un futuro enlace con los responsables de la compañía que no pudieron viajar. Afortunadamente, los visitantes y clientes han mostrado una gran comprensión ante la anómala situación, aceptando posponer las negociaciones para un contacto telemático posterior.

Un final de congreso marcado por el caos aéreo

Las principales aerolíneas habían reforzado su operativa para el congreso con vuelos adicionales y más plazas ‘business’ para satisfacer la demanda. El viernes estaba previsto como el día de mayor número de operaciones, con más de un millar, pero la crisis geopolítica ha trastocado todos los planes.

En el aeropuerto, los testimonios confirman la doble cara de la situación. Mientras algunos asistentes, como los procedentes de Japón o Brasil, no prevén problemas al volar vía Londres o Madrid, también corroboran que tienen compañeros que ni siquiera pudieron llegar a Barcelona. La crisis ha afectado de manera desigual, golpeando principalmente a las rutas que conectan Europa con Asia a través de Oriente Medio, mientras que los vuelos hacia América o dentro de Europa operan con relativa normalidad, más allá de algunos retrasos puntuales.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.