Alertan sobre el aumento de personas mayores que mueren solas en casa
La falta de redes sociales y el aislamiento provocan que cada vez más ancianos fallezcan sin que nadie lo note durante días, una trágica realidad que va en aumento
Muchos de nuestros mayores ,mueren en ocasiones, en situación de vulnerabilidad
Barcelona - Publicado el
2 min lectura
Cada vez más personas mayores mueren solas en casa y, en ocasiones, sus cuerpos no son encontrados hasta días después. La situación ha llegado a tal punto que, según datos recientes, los bomberos de la Generalitat ya realizan más rescates en domicilios que en carreteras. Este drama silencioso ha encendido las alarmas de las entidades sociales, que advierten sobre una realidad cada vez más frecuente.
Las causas del aislamiento
Albert Quiles, director de relaciones institucionales de Amics de la Gent Gran, explica que uno de los factores clave es la fragilidad de la red social de muchas personas mayores, que a menudo es “muy debilitada o inexistente”. Esta falta de apoyo aumenta su propensión a sufrir situaciones de gran vulnerabilidad.
Muchas personas mayores no tienen a quién avisar si les pasa alguna cosa"
La teleasistencia, una solución con fisuras
Aunque sistemas como la teleasistencia son una herramienta fundamental, Quiles advierte de que no siempre es suficiente. “Muchas personas mayores no tienen a quién avisar si les pasa alguna cosa” o a quién dejar una llave para que los servicios de emergencia puedan acceder a la vivienda.
Además, se dan casos en los que la persona, pese a tener el servicio, no lleva puesto el dispositivo de aviso. Si sufre una caída, no puede alcanzar la medalla para pedir ayuda, una fatal coincidencia que los voluntarios de la fundación han presenciado al visitar domicilios y encontrar a la persona accidentada.
Es una situación muy dramática, muy trágica"
Quiles califica estos finales como “una situación muy dramática, muy trágica” que puede provocar “directamente la muerte o una hospitalización y complicaciones que finalmente llevan a la muerte”.
Recuperar la vida de barrio
El director de Amics de la Gent Gran, entidad que lleva 40 años creando lazos de confianza, lamenta que se haya perdido la vida comunitaria de proximidad, sobre todo en los núcleos urbanos. Actos antes naturales, como pedir ayuda a un vecino, ahora se ven frenados por “la vergüenza o la desconfianza”.
Por ello, Quiles reivindica la importancia de que el vecindario y los comercios locales, como farmacias o panaderías, actúen como una “red de radares”. Que se pregunten “qué ha pasado que hoy no ha venido” si una persona mayor falta a su rutina puede ser vital.
“A nadie le gustaría morir solo en casa”, reflexiona Quiles, quien concluye que, en una sociedad cada vez más envejecida, ayudar a nuestros vecinos es una responsabilidad compartida. “Un día también nos puede pasar a nosotros”, sentencia.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.