El 88% de los cuidadores de mayores son mujeres, pero solo el 41% llega a la alta dirección
Casi 9 de cada 10 profesionales son mujeres, pero su presencia en los consejos de administración apenas supera el 40%, según la patronal ACRA
Imagen de archivo de una residencia de mayores
Barcelona - Publicado el - Actualizado
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El sector de la atención a las personas mayores con dependencia presenta una marcada feminización en su base laboral que no se corresponde en los puestos de alta dirección. Las mujeres representan el 87,92% de los profesionales, pero su presencia en las direcciones generales se estanca en un 41,03%. Estos son los datos más relevantes del último barómetro de paridad de género de la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA), presentados este martes por su presidenta, Cinta Pascual, quien ha calificado de “triste” que menos de la mitad de los altos cargos directivos sean ocupados por mujeres en un ámbito tan mayoritariamente femenino.
Una brecha directiva persistente
El informe de ACRA desvela una paradoja significativa en la estructura jerárquica del sector. A pesar de que las mujeres lideran de forma abrumadora la gestión directa de los centros, con un 84,62% de directoras de geriátricos, su ascenso a la cúpula se frena drásticamente. Los datos, similares a los del año anterior, muestran que en posiciones intermedias como la coordinación de equipos, la presencia femenina alcanza el 64,10%, y en la jefatura de área o departamento se sitúa en el 46,03%. Sin embargo, el salto a la dirección general sigue siendo un techo de cristal para muchas profesionales.
Una mujer debe trabajar mucho para estar donde tiene que estar
Servicio de teleasistencia
Patriarcado y falta de empoderamiento
Al analizar las causas de esta disparidad, Cinta Pascual apunta a una combinación de factores sociales y culturales. La presidenta de la patronal ha señalado como posibles razones una falta de “empoderamiento de la mujer” y la herencia de “el patriarcado que se arrastra de muchos años”. Pascual ha admitido que la situación “se ha de cambiar” para que las mujeres no sean vistas “únicamente cuidadoras de ellas”, y ha insistido en la necesidad de revertir esta tendencia para lograr una representación más justa en todos los niveles.
Esta realidad se enmarca en un contexto donde el rol del cuidado ha sido históricamente femenino. La propia presidenta de ACRA ha recordado que el perfil del usuario también es mayoritariamente femenino, con cerca de un 70% de mujeres entre las personas atendidas. Además, ha destacado que cuando un hombre requiere cuidados, “prácticamente el 100%” de las cuidadoras son mujeres, una situación que no se replica a la inversa. “Es un tema histórico”, ha sentenciado Pascual, vinculándolo de nuevo al “posiblemente el patriarcado”.
La cuota como solución necesaria
Ante la persistencia de esta brecha de género, la presidenta de ACRA ha puesto sobre la mesa una solución controvertida: las cuotas. Pascual ha confesado que, aunque “siempre ha estado en contra” de esta medida, ahora la considera indispensable para forzar un cambio. “Necesitamos cuotas”, ha afirmado de manera contundente durante la presentación del informe. Según ha argumentado, esta herramienta, aunque drástica, puede ser el impulso necesario para corregir el desequilibrio.
La cuota ayuda. Es así de triste
La responsable de la patronal ha lamentado tener que recurrir a esta vía, expresando que “la cuota ayuda. Es así de triste”. En su intervención, también ha querido reivindicar la valía de las profesionales, asegurando que “una mujer debe trabajar mucho para estar donde tiene que estar” y que si ocupa un cargo de responsabilidad es “porque lo hace bien”. Por otro lado, Pascual ha aprovechado para lanzar una advertencia sobre la falta de personal que sufre el sector, un problema que, en su opinión, no está directamente relacionado con las condiciones laborales.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.