Acoso a una camarera en Lérida por no entender "aceite" en catalán: "¡O-L-I!"

Una profesora acusó en redes a una trabajadora de origen brasileño que estaba a prueba de no comprender el catalán y desconocer los productos locales

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:23

Un bar de Lérida ha sido el último establecimiento víctima del boicot independentista porque una de sus camareras no sabía catalán Todo empezó en el Twitter de la profesora leridana Cristina Torrent. La docente, ex- concejal en el Ayuntamiento de Lérida por CiU hace dos legislaturas  y confesa independentista, no toleró que en Lérida, una camarera no hablase el catalán. Torrent explicaba en su Twiter personal  que fue atendida en castellano, y que la trabajadora no supo ni recomendarle un vino de Lérida, le comentó uno de la Rioja y que no conocía ni el signficado de la palabra oli, aceite en castellano. La docente expresaba su malestar y las redes promovieron un boicot al local.

 


 

 


 

Con sus acusaciones públicas, la profesora Torrent demostró un claro desconocimiento de la realidad de la trabajadora. La mujer estaba a prueba, empezó ese día y es de nacionalidad brasileña .La camarera no continuó trabajando al día siguiente. "Estaba a prueba, y no tenía experiencia en el sector", asegura el propietario del bar, José Gómez que desvincula su salida de la polémica existente.

Gómez se muestra sorprendido por los hechos y señala que "no pasó nada durante el servicio". "Nadie se quejó, nunca hemos tenido problemas con el idioma. Al revés utilizamos todos, sin ningún tipo de problema", explica. Pero el acoso independentista, que fiscaliza incluso el idioma utilizado en los locales, buscaba el boicot puro y duro a su bar de tapas, muy popular y próximo a la Calle Mayor de la capital ilerdense. Gómez no entiende los ataques y pide una mayor prudencia. "No me meto con nadie, no hablo con nadie, simplemente trabajo. Estoy sorprendido, yo no me porto mal con la gente para que me suceda esto", ha contado. 

A pesar del señalamiento y de la vergonzante campaña, Gómez afirma que no ha tenido consecuencias a su establecimiento; siguen los clientes habituales y sin descenso en los servicios de comida y cena.

El caso del restaurante de Lérida, no es aislado y en los últimos meses  los independentistas señalan por redes sociales a locales que consideran que no se ajusta a sus demandas. Sin preguntar por el origen del personal, son varios los establecimientos que han sufrido el acoso y el boicot, si no son atendidos en catalán.

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