Argüello traslada en COPE la "inquietud" por "ahondar" en la dimensión religiosa de la Semana Santa

El obispo auxiliar de Valladolid avanza una reconfiguración de las procesiones para 2020 y abre la puerta a una procesión la mañana del Sábado Santo

Luis Argüello, en COPE

Javier Luna

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 16:07

La Semana Santa es el principal acontecimiento religioso, cultural y turístico de Valladolid. Su configuración actual —entonces, recuperación— data de los años 20 del siglo XX y fue obra del arzobispo Gandásegui, con el apoyo del historiador Juan Agapito y Revilla y del director del Museo Provincial de Bellas Artes —hoy, Museo Nacional de Escultura—, Francisco de Cossío. En este escenario, el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, ha trasladado la "inquietud" de cofradías y comunidades cristianas que se mueven en torno a ellas de dar un "impulso" que "ayude a ahondar" en la dimensión religiosa de la Semana Santa.

A su paso por Mediodía COPE Valladolid, ha advertido que los cambios que se adopten habrán de hacerse teniendo en cuenta lo que ha denominado "la gran traza" sobre la que se construye la Semana Santa de Valladolid. Esto es, la Procesión de las Palmas el Domingo de Ramos, con una "creciente" participación de niños y familias; la Procesión del Santísimo Rosario del Dolor en la tarde del Lunes Santo; la Procesión del Encuentro del Martes Santo; el Vía Crucis que el Miércoles Santo parte de la Iglesia Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno; el Sermón de las Siete Palabras y la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor, en la mañana y tarde del Viernes Santo; y la "explosión" de alegría el Domingo de Resurrección con la Procesión del Encuentro de Jesús Resucitado con su madre.

La propuesta del obispo auxiliar, en permanente diálogo con las cofradías, implicaría hacer coincidir todas las tardes, desde el Viernes de Dolores hasta el Martes Santo, incluidos, dos procesiones.

De tal modo que la Procesión de Perdón y Esperanza dejaría de celebrarse el Miércoles Santo para pasar a celebrarse el Viernes de Dolores. Para Argüello, quien ha destacado la singularidad de los viernes de Cuaresma como días eminentemente penitenciales, esta procesión podría suponer, así, una "manera estupenda" de "prepararse" para los días posteriores. Supondría "un gran pórtico" a la Semana Santa, ha rematado. Coincidiría, ese mismo día, con la celebración del vía crucis popular en el barrio de las Delicias.

El Sábado de Pasión se mantendría la Procesión del Ejercicio Público de las Cinco Llagas. A la que se incorporaría con carácter permanente la Procesión de la Hermandad del Santo Cristo de los Artilleros. Tras un primer "experimento" en 2019, ha matizado Argüello, "ahora podría consolidarse".

A la tarde del Domingo de Ramos, en la que tradicionalmente procesiona el "Santísimo Cristo de los Trabajos", se le sumaría el "Jesús de Medinaceli", que procesionaba en la tarde del Lunes Santo. Y el Lunes Santo se mantendrían en el programa la Procesión del Santísimo Rosario del Dolor y la Procesión de la Buena Muerte. Esta última, según Argüello, con el "deseo" de que "recupere su sentido" en recuerdo a los fallecidos.

Estos cambios, que serían aplicables a la Semana Santa del año 2020, responderían al "deseo" de que la relación entre la liturgia de la Iglesia y entre los títulos de cada procesión, los pasos, los actos penitenciales y su distribución a lo largo de la Semana Santa tengan "sentido". Para Argüello es esencial que la propuesta estética tenga "un cuerpo que la llene de sentido y que exprese unas convicciones". "En nosotros está cuidar el fundamento de todo esto", ha rematado. En este sentido ha advertido también que la tarde noche del Jueves Santo "precisa una reorganización" para que lo que se celebre ese día mantenga "toda la fuerza".

¿Qué pasará con el Sábado Santo?

Debe primar el conjunto. Pese a ello, Luis Argüello no ha ocultado el "deseo" de que haya una procesión el Sábado Santo. Actualmente, existe un traslado procesional vespertino del "Cristo Yacente", portado a hombros por la Cofradía del Santo Entierro. Un traslado que "poco a poco" ha ido adquiriendo forma de procesión y cuya celebración es "bastante tarde" teniendo en cuenta la posterior celebración de la Vigilia Pascual en la Santa Iglesia Catedral.

La "sugerencia" de la Archidiócesis de Valladolid es convertir ese traslado en una "verdadera" procesión con especial significado en relación al sentido litúrgico del día. Se celebraría en la mañana del Sábado Santo. Y la intención es que participaran en ellas "varias" cofradías, lo que abre la puerta a la incorporación de la Cofradía de la Orden Franciscana Seglar y de su imagen titular, "La Santa Cruz Desnuda". "Tiene sentido", ha confesado Argüello a este último respecto, así como la incorporación de una Virgen dolorosa y un sepulcro.

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