La exposición “Titanic. The reconstruction” acerca a los vallisoletanos al barco de los sueños

La muestra estará en Valladolid hasta el 27 de junio con la maqueta del Titanic más grande del mundo

El Titanic ancla en el Museo de la Ciencia

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Los vallisoletanos van a tener la posibilidad de embarcarse en el Titanic. El barco de los sueños ha desembarcado en la ciudad del Pisuerga gracias a la exposición “Titanic. The reconstruction”. Una muestra que podemos ver ya en el Museo de la Ciencia de Valladolid hasta el 27 de junio. El presidente de Fundación Titanic, Jesús Ferreiro, es el responsable de hacer que nos adentremos de lleno en esta experiencia gracias a una audio-guía que ha elaborado a partir de las entrevistas a nueve de los supervivientes del barco, especialmente a Millvina Dean, la pasajera más joven y última superviviente, a la que la exposición dedica un apartado especial. Esos testimonios hacen que la visita a esta exposición se convierta en una experiencia de gran carga emocional en la que los asistentes conocerán cómo fue la efímera vida a bordo del barco, un auténtico icono del siglo XX.

La muestra, cuyo eje central es la reconstrucción del Titanic más grande del mundo, una cuidada maqueta de 12 metros de largo, 4,20 metros de alto y 3,90 metros de ancho. El singular proyecto de iluminación de la embarcación hace que los visitantes puedan apreciar con todo detalle tanto los espacios exteriores como los interiores del barco, en los que destacan estancias como el puente de mando o la bodega. La maqueta se completa con la reproducción del muelle de Southampton del que partió el Titanic el 10 de abril de 1912.

El recorrido incluye objetos originales como el denominado ‘coche del Titanic’, un Brush D24 fabricado en Detroit en el año 1909, considerado el vehículo más antiguo del mundo que todavía puede circular; un display de bronce de la White Starline, desde el cual se dispensaban los tiques de los viajeros; o una caja Henri Abelé donde se guardaban la botellas de champán que disfrutaban los pasajeros de primera clase.

La visita a esta exposición tiene una duración aproximada de 90 minutos. Debido a la gran expectación generada por esta exposición y con el objetivo de cubrir la demanda, respetando la actual limitación de aforos, el Museo de la Ciencia modificará sus horarios durante la Navidad.