Soria se prepara para la nueva movilidad: guía de la Zona de Bajas Emisiones y las nuevas rotondas
El Ayuntamiento detalla los cambios en el tráfico, que incluyen una ZBE que apenas afectará a los conductores y un periodo de adaptación a las nuevas glorietas
Soria - Publicado el - Actualizado
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La capital avanza en un nuevo modelo de movilidad urbana con la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE) como uno de sus proyectos clave. La concejala Ana Alegre ha detallado los planes del consistorio, que también afronta los retos de adaptación a las recientes transformaciones en el tráfico, como las nuevas rotondas. El objetivo, asegura, es crear una ciudad más amable para el peatón sin que suponga un gran trastorno para los conductores.
Aunque la ciudad no tiene la obligación legal de implantar una ZBE por tener menos de 50.000 habitantes, el equipo de gobierno lo considera un paso necesario. "Si queremos ser una ciudad a nivel como el resto de Europa", ha explicado Alegre, es una medida imprescindible. La concejal ha enmarcado la decisión como una continuación de la apuesta política por la peatonalización y una oportunidad para acceder a subvenciones europeas.
Una Zona de Bajas Emisiones que no supondrá grandes cambios
El proyecto de la ZBE se encuentra en una fase avanzada que combina varios frentes. Por un lado, la licitación de los contratos para instalar las cámaras de control de matrículas, sobre las que Alegre ha aclarado que "no es que se oyen cosas de que van a controlar más cosas, no, son cámaras para eso". En paralelo, ya está en marcha una campaña informativa y el desarrollo de una página web para resolver las dudas ciudadanas. La parte jurídica se encuentra en periodo de consulta pública antes de su aprobación definitiva.
En la práctica la implantación de la ZBE poquito nos va a afectar""
Concejala de Servicios Locales de Soria
La principal preocupación de los conductores es cómo les afectará la medida en su día a día. La concejal ha insistido en que el impacto será mínimo, ya que la zona restringida abarca áreas mayoritariamente peatonales. "Lo único que va a afectar, y estamos trabajando y hablando con ellos, es de cara a la carga y descarga, que van a tener que cumplir horarios", ha señalado Alegre. La ZBE servirá principalmente "para regular y controlar y que la gente cumpla lo que ya existe", además de reducir el tráfico en la zona del casco antiguo, una demanda histórica de los vecinos.
Los conductores podrán seguir accediendo a los aparcamientos, como el de Doctrina, y a las zonas de estacionamiento regulado. Para quienes atraviesen la zona sin encontrar aparcamiento, "va a haber unos minutos en el que puedas estar y que no te van a multar". Gestiones puntuales como una mudanza se podrán autorizar a través de una aplicación web. "En la práctica poquito nos va a afectar", ha sentenciado la concejal.
Convivencia y adaptación en las nuevas travesías
Los cambios en la movilidad van más allá de la ZBE. La reciente remodelación de las travesías ha traído consigo nuevas rotondas y carriles bici que exigen un periodo de ajuste para todos. Ana Alegre ha reconocido que se están produciendo atascos y situaciones de caos, así como un aumento de los atropellos. "Creo que tenemos que aprender también una forma nueva de conducir, de convivir", ha afirmado.
El Ayuntamiento estudia mejoras para que se adapte la movilidad al proyecto de las travesías
Tenemos que aprender una forma nueva de conducir, de convivir""
Concejala de Servicios Locales de Soria
Para facilitar esta transición, el Ayuntamiento está trabajando en ajustar los semáforos para mejorar la fluidez y valora lanzar una campaña de concienciación con las autoescuelas. El objetivo es reeducar a los ciudadanos para "aprender a entrar en las rotondas, salir" y, sobre todo, a compartir el espacio con los nuevos actores de la movilidad: "Ahora hay que tener claro que va a haber más bicis, hay patinetes".
Finalmente, Alegre ha defendido la necesidad de la reforma de las travesías, una inversión de 28 millones de euros que el consistorio no podría haber asumido en solitario. Ha recordado el mal estado de las aceras anteriores y ha destacado que el proyecto también buscaba "hacer zonas para los peatones más amables", algo que considera "un éxito". Aunque admite los problemas actuales de tráfico en horas punta, ha avanzado que los presupuestos municipales de 2026 ya contemplan proyectos para crear nuevas vías de salida.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.