Más de un kilómetro para poder comprar pan en plena ciudad

Allende el río se quedará sin la única tienda del barrio por una subida del alquiler.

Allende

Manuel Lobejón Palencia

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12 feb 2019

El barrio de Allende el Río es un barrio residencial de la capital palentina situado a algo mas de medio kilómetro de la mas antigua de la ciudad. separado por el río Carrión y la Dársena del Canal de Castilla cortando el paso directo a la zona centro de la ciudad, hecho que no ha evitado que Palencia creciese por esa parte hacia el Este.

A los vecinos de toda la vida, se han ido uniendo parejas de jóvenes con niños que buscaban una zona tranquila en la ciudad, si demasiado tránsito de vehículos, zonas verdes y sobre todo tranquilidad. Paso a paso los edificios de nueva construcción que han sustituido a las antiguas casas molineras, ha ido llenándose de inquilinos.

Para poder adquirir productos de primera necesidad como pan, leche, embutido... en definitiva un poco de todo, hasta ahora han contado con una pequeña tienda de ultramarinos. Es uno de los pocos puntos donde encontrarse con los vecinos que no sea paseando, en palabras de los propios vecinos "principal nexo de unión del barrio".

Ese establecimiento cerrará sus puertas si nadie lo remedia el próximo 31 de marzo debido a la imposibilidad de hacer frente a la nueva subida de alquiler por parte del dueño del local. Su propietario Luis Ángel Díez tendrá que bajar la persiana a un local que regenta desde hace años y que más allá de la situación de desempleo y pérdida de ingresos a su propietario, deja al barrio capitalino sin un servicio de artículos de primera necesidad en menos de un kilómetro a la redonda.

Este establecimiento ha venido manteniéndose desde hace varios años y ha visto como crecía esa zona de la ciudad, para llenarse sobre todo de familias conformadas por parejas muy jóvenes que se han integrado perfectamente con los antiguos habitantes del un barrio ahora muy residencial.

La condición que le expone el propietario del local es una subida de la renta al 100% siendo un pago imposible para el vendedor. Con un plazo de 2 meses para su marcha, el dueño de la tienda de ultramarinos, comenta que es un palo muy fuerte para el barrio.

El barrio quedara sin su única tienda de alimentos como ya ha pasado con otros establecimientos de la zona, donde el paso de renovación de alquileres ha dejado sin esos servicios. El dueño de la tienda no tiene previsto la apertura de un nuevo establecimiento ya que según nos comenta no hay ningún local próximo que le compense a nivel económico.

Los vecinos han comenzado una lucha en la plataforma Change.org para intentar evitar el cierre de su única tienda.

De momento lleván mas de 700, mientras afirman que “Para para nosotros, no es solo un lugar de abastos, es algo más Las personas que lo regentan, un matrimonio y su hijo, han hecho de nosotros un barrio”.

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