El coloso de León que devoró a sus constructores: la historia del Polígono 58
Un edificio de 487 viviendas, problemas con el agua y un cambio de modelo de negocio llevaron a la quiebra a dos de las constructoras más importantes de la ciudad
León - Publicado el - Actualizado
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El arquitecto Pepe Álvarez Guerra ha desvelado en el programa "Mediodía en COPE León" la historia del Polígono 58, un sector urbanístico de la ciudad con una historia singular. Este polígono, ubicado entre el puente de la Junta de Castilla y León y el límite con San Andrés, alberga el que fue "el edificio más grande de viviendas en el bloque único que se ha hecho en León", con un total de 487 viviendas.
Un consorcio pionero y un cambio de modelo
El proyecto fue acometido por Deycolsa, un consorcio formado por cinco importantes constructoras leonesas de la época: Panero Buceta, Alberto Fernández, Silco, Lorenzo García Blanco y Urbicsa. Según ha explicado Álvarez Guerra, este proyecto fue "el primero que un equipo o una empresa privada acometió" y evidenció un cambio en el sector al enfrentar dos modelos de negocio: empresas con todos los oficios en plantilla, como Panero Buceta y Alberto Fernández, frente a otras que subcontrataban los trabajos.
Cuando una empresa tiene todo el personal, el día que no tiene trabajo tiene un gasto descomunal"
Arquitecto
Este nuevo paradigma de subcontratación, más flexible y con menos gastos fijos, supuso un desafío para las compañías tradicionales. Álvarez Guerra lo resume así: "Cuando una empresa tiene todo el personal, el día que no tiene trabajo tiene un gasto descomunal". Esta diferencia en la estructura de costes resultó fatal para las empresas más grandes, que no pudieron competir.
Polígono 58
Dos sótanos que llevaron a la quiebra
Los problemas en la construcción comenzaron casi de inmediato. El terreno, situado junto al río, presentaba un alto nivel freático, lo que obligó a excavar hasta seis metros para encontrar la arcilla impermeable. La decisión de construir dos sótanos en lugar de uno, con capacidad para unas 1.000 plazas de garaje, fue el detonante del desastre financiero. "Cuando llegó la cuota 0, pues ya no había dinero, es que se había gastado todo" en los cimientos, ha recordado el experto.
Como consecuencia, la promotora Deycolsa quebró y el edificio fue embargado. El impacto fue devastador para las empresas implicadas, especialmente para Panero Buceta y Alberto Fernández, que "recibieron un primer palo" y terminaron desapareciendo un año y medio después al no poder "competir con la otra manera, que tenía muchísimos menos gastos y podía abaratar más los costos".
Innovación forzada por la necesidad
Fue una pena, porque cayeron 2 empresas muy buenas, porque construían muy bien, pero que no pudieron superar el trauma del del cambio de era"
Arquitecto
A pesar de los contratiempos, el proyecto, que data de 1982, dejó soluciones constructivas novedosas. Ante la imposibilidad de instalar una calefacción central para casi 500 vecinos, se optó por un sistema individual eléctrico. Aunque inicialmente muy caro, Álvarez Guerra señala que "luego fue muy bueno, porque se puso una caldera eléctrica que calentaba agua", lo que facilitó su posterior adaptación a la red de gas.
El experto inmobiliario ha lamentado el final de estas constructoras: "Fue una pena, porque cayeron 2 empresas muy buenas, porque construían muy bien, pero que no pudieron superar el trauma del del cambio de era". Así, el Polígono 58 se erige como un testimonio de una época de transformación en la construcción leonesa, un gigante que marcó un hito y, a la vez, el fin de un modelo empresarial.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.