13:50H | 25 MARZO 2026 | MEDIODÍA COPE EN BURGOS
La Ley ELA, más de un año después de su entrada en vigor, no ofrece una respuesta efectiva a los pacientes y sus familias, quienes viven en la incertidumbre ante la lentitud de las ayudas. Aunque las primeras prestaciones por dependencia extrema se aplican en Castilla y León, resultan insuficientes. El Gobierno de España aprueba un decreto que modifica la ley de dependencia, introduciendo el grado 3 plus, que permite a pacientes en estadios avanzados acceder a cuidados domiciliarios de hasta 24 horas. Sin embargo, María Martín, coordinadora de ELACyL, alerta que esta medida es muy limitada y solo beneficia a un pequeño porcentaje de afectados con requisitos muy específicos. La mayoría de los pacientes de ELA no experimentan cambios. El coste anual de la enfermedad es altísimo, entre 30.000 y 100.000 euros. La falta de desarrollo reglamentario mantiene la ley en un limbo. ELACyL, que cubre necesidades con servicios de ayuda a domicilio, terapias y préstamo de material, recibe 300.000 euros anuales de la Junta de Castilla y León. Martín atribuye este bloqueo a la falta de voluntad política y al desconocimiento general.





