El secreto que esconde la ciudad romana de Caraca
Novena campaña para resolver un misterio arqueológico que lleva siglos enterrado
Guadalajara - Publicado el
4 min lectura
Estos días de calor, los hay que van a estar trabajando duro sobre el terreno. Y es que hoy han comenzado las excavaciones arqueológicas en la ciudad romana de Caraca. Es la novena campaña consecutiva sobre el terreno. El objetivo es seguir tirando del hilo para entender mejor qué pasó tras la desaparición de la ciudad. Fíjate: la ciudad fue abandonada, pero cientos de años después los visigodos la utilizaron para enterrar a sus muertos, y la incógnita de por qué lo hacían allí es la pregunta que quieren resolver los investigadores. La campaña, que cuenta con un nutrido equipo de especialistas y el apoyo de varias instituciones, se enmarca en un yacimiento declarado Bien de Interés Cultural.
Allí, sobre el terreno, está el arqueólogo Javier Fernández Ortea, que nos ha explicado que van a “tratar de verificar, conocer e identificar una estructura que probablemente dé sentido a una necrópolis tan extensa, de probablemente más de 300 tumbas, 300 años después de que se abandonara la ciudad romana, que se diseminan por el valle en época tardoantigua y visigoda”, y añade que quieren saber “por qué se venían a enterrar a esta parte” y que “probablemente este edificio o estructura singular nos dé la clave”.
un yacimiento único
Un rostro de hace más de 1500 años encontrado estos días
Los registros arqueológicos de la zona hablan de actividad humana desde antes incluso de los romanos y, después, de ese yacimiento necrológico que tantas dudas suscita. Fernández Ortea apunta que “incluso tenemos registrados materiales desde época prerromana, muy numerosos, pero lo que ha dado fama al lugar es la ciudad romana, que se abandona ya en el siglo III. En el siglo VI y VII vuelven, o por lo menos no tenemos un registro de un poblado cercano importante que justifique tal cantidad de tumbas, que no están en la ciudad romana, sino al pie de la misma, a las orillas del río Tajo y en la vía romana que unía Complutum con Segóbriga”.
Este yacimiento, el año pasado, se declaró Bien de Interés Cultural. A través de esa categoría se protege este bien de cara al expolio y su exploración, porque su importancia es tremenda en la provincia. Según explica Fernández Ortea, “ciudades romanas de las que tengamos constancia de haber sido promocionadas jurídicamente, esta es la única. Hay otros yacimientos de entidad, como Arriaca y diferentes villas, pero a nivel de municipio es la única; por tanto, a nivel provincial es muy importante y, a nivel de la Meseta, también es una ciudad de gran interés, porque conecta Complutum y Segóbriga. Es muy importante para conocer ese proceso de romanización y, además, tiene la ventaja de que, como no se había investigado hasta épocas muy recientes, las nuevas tecnologías nos permiten conocer mucho más que en otros yacimientos con mayor tradición”.
Jornadas de puertas abiertas este verano
Visita al yacimiento en 2024
Estamos en la novena campaña, pero hay mucho trabajo por hacer. Javier tiene claro que podrían estar trabajando aquí durante años: “Lo que hay excavado es un porcentaje ínfimo, ya no solo de la ciudad, sino incluso de todo el entorno. Estamos en la ribera del Tajo, con una serie de yacimientos todos asociados a la ciudad, y no es solo la ciudad, sino todo su territorio. Aquí hay trabajo para siempre, así que si la investigación se hace de forma sostenida y se mantiene, y en un futuro va de la mano del turismo, creo que puede ser un motor de desarrollo importante para una región bastante deprimida, con grandes problemas de despoblación y que tampoco tiene tantos atractivos turísticos”.
Este verano se realiza una jornada de puertas abiertas, en la que podrás ver cómo va la excavación y conocer el propio yacimiento. Ahí estará Javier para hacer de guía, e invita: “Por supuesto, invito a todos tus oyentes a que vengan, que encantados. Yo creo que la experiencia es buena; la gente repite porque sale satisfecha, y es la mejor manera de estar ‘abierto por obras’ y conocer in situ no solo el propio yacimiento, sino la metodología y la profesión del arqueólogo, que es algo que llama la atención al público”.
Por cierto, sigue abierta hasta el 7 de septiembre la exposición Caraca. La ciudad perdida en el Museo de Guadalajara, ideal para ponerle cara a lo que se esconde bajo la tierra.