La solución cántabra para limpiar ríos con plantas inicia su expansión por España

Phytobatea, la empresa que ha patentado una tecnología de humedales flotantes, instala su primer sistema de grandes dimensiones en el Pirineo aragonés

Diego Cicero, José Antonio Expósito y Manuel Peña de Phytobatea

Cristina Jimeno

Santander - Publicado el

3 min lectura

Una empresa cántabra ha desarrollado y patentado una tecnología única en Europa inspirada en las bateas de mejillones para limpiar las aguas residuales de pequeños núcleos rurales mediante humedales flotantes. La solución, llamada Phytobatea, es el resultado de ocho años de investigación y ya ha comenzado su expansión por el territorio nacional. Así lo ha explicado José Antonio Expósito, socio fundador de la compañía, en el programa 'Herrera en COPE Cantabria'.

Una solución nacida de un reto rural

El proyecto nació en 2015 a raíz de un reto lanzado desde Valdeprado de Pesaguero, un pequeño pueblo de Liébana, que vertía sus aguas residuales directamente al río. Expósito relata que el equipo, con más de 20 años de trayectoria científico-técnica en la Asociación Ría, vio la oportunidad de atajar un problema extendido: "gran parte del territorio español carece de una depuración efectiva en sus pequeños núcleos, por sus complicadas condiciones orográficas, altos costes de mantenimiento y escasa población".

Gran parte del territorio español carece de una depuración efectiva en sus pequeños núcleos"

Jose Antonio Expósito 

Socio fundador y responsable comercial 

Con el apoyo del Gobierno de Cantabria, y su centro de investigación del Medio Ambiente(CIMA) se construyó la primera fitodepuradora de la región. Entre 2016 y 2019, un programa de I+D permitió el desarrollo y la invención de la tecnología. "La hemos patentado a nivel europeo, ahora mismo en 13 o 14 países", confirma Expósito. De aquella investigación surgió Phytobatea SL, un spin-off de la Asociación Ría creada para explotar comercialmente esta innovación.

Ecosistemas flotantes que devuelven la vida al agua

Phytobatea

La tecnología de la start-up consiste en un dispositivo modular que crea ecosistemas vegetales flotantes. Sobre la superficie crecen plantas autóctonas de humedal, pero la clave ocurre bajo el agua, donde se genera un "potentísimo rizo de rizomas y raíces" que elimina la contaminación mediante filtración y oxigenación. Además, se crea un biofilm de bacterias y hongos que, en simbiosis con las plantas, logran depurar las aguas.

El equipo detrás de Phytobatea es multidisciplinar, combinando perfiles como un científico ambiental, un experto en plantas y el propio Expósito, historiador de formación. Este defiende la importancia de una visión integral para abordar los diagnósticos ambientales. "Acercarte a la verdad significa enfrentarte a ella desde múltiples puntos de vista y es lo que te puede garantizar el éxito posterior", subraya, destacando la importancia de entender el territorio para no repetir errores del pasado.

Expansión nacional y futuro

Aunque la empresa prioriza el talento y la producción local cántabra, colaborando con un ecosistema de empresas de la región para el diseño, montaje e instalación, su mirada ya está puesta en el resto de España. "Estamos ya implantando nuestras soluciones en el territorio nacional, concretamente en agosto, hemos instalado una ya de grandes dimensiones en Huesca, en el Pirineo Aragonés", detalla el responsable comercial.

El futuro inmediato de la empresa cántabra pasa por validar la solución para diferentes tipos de aguas, como las de acuicultura o las de pequeñas queserías de montaña. Además, José Antonio hace un llamamiento a los "responsables municipales" de la región que sigan vertiendo sus aguas a los ríos o tengan depuradoras con altos costes para que contacten con ellos. Con la patente europea ya concedida, el siguiente objetivo, en el plazo de un año, es iniciar el proceso de internacionalización.

Hay ciencia que no se queda en los laboratorios, sino que flota —literalmente— sobre el agua para limpiarla. Un ejemplo de ello es Phytobatea, empresa de base tecnológica impulsada por el Gobierno regional a través de SODERCAN, cuyo programa de apoyo a la creación de empresas innovadoras acaba de cerrar el plazo de su segunda edición. Una iniciativa que busca precisamente convertir la investigación en soluciones reales, sostenibles y con impacto directo en el territorio, como demuestra este proyecto nacido de la ciencia local y ya en plena expansión nacional.  

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.