¿Qué ha pasado con el puente de Somo-Pedreña y por qué ahora costará casi el triple?

Las obras, que comenzaron como una reforma convencional, se convierten en una actuación de emergencia tras descubrir el mal estado de la estructura interna

Álex García

Santander - Publicado el

3 min lectura

Las obras de rehabilitación del puente que une Somo y Pedreña se han complicado de forma inesperada. El Gobierno de Cantabria se ha visto obligado a aprobar una obra de emergencia para asegurar la estructura, lo que ha provocado que el coste de los trabajos casi se triplique y los plazos se alarguen.

De una reforma convencional a la emergencia

Los trabajos en el puente comenzaron a finales de 2024 como una rehabilitación estándar, con un presupuesto de 3,7 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. El plan incluía renovar el firme, mejorar aceras y barandillas y actualizar la señalización.

Sin embargo, al acceder a la estructura interna, los técnicos descubrieron una realidad muy diferente. Se encontraron con hormigón muy deteriorado, hierro seriamente corroído y partes internas que ya no cumplían su función, un nivel de daño que no se había detectado previamente.

El puente, construido en 1978, apenas había recibido trabajos de conservación importantes en más de cuarenta años. Su ubicación en un entorno marino muy agresivo ha acelerado el deterioro de los materiales, un problema que permaneció oculto hasta el inicio de las obras.

Un sobrecoste de casi el triple

La explicación del Gobierno de Cantabria sobre por qué no se detectó antes el problema apunta a que el proyecto técnico original, redactado en la anterior legislatura, se basaba en análisis antiguos y no contemplaba un estudio en profundidad del interior de la estructura.

Para garantizar la seguridad de los miles de vehículos que lo cruzan a diario, la Consejería de Fomento ha aprobado una obra de emergencia de más de 5,3 millones de euros. Esta actuación se suma a los 3,7 millones iniciales y a un modificado previo de 723.000 euros, elevando la inversión total a cerca de 10 millones de euros.

Desde el Ejecutivo se insiste en que, pese al elevado coste, esta era la única alternativa para garantizar la seguridad y evitar soluciones más drásticas como el cierre prolongado del puente o su demolición.

Nuevos plazos y afecciones al tráfico

El calendario de las obras también se ha visto modificado. El plazo de ejecución, inicialmente de 18 meses, se extenderá ahora hasta finales de 2027. Durante este tiempo, el puente permanecerá abierto al tráfico para no aislar a los municipios afectados.

No obstante, se mantendrán importantes restricciones, como la reducción de la circulación y la prohibición de paso para vehículos pesados. Estas medidas son necesarias para reducir el peso que soporta la infraestructura mientras duran los trabajos de refuerzo en el tablero, las pilas y los apoyos.

Miguel de la Parra

Los alcaldes de Marina de Cudeyo (izq) y Ribamontán al Mar (dcha) junto al anterior consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, en 2022

La importancia de esta vía es capital, ya que el puente de Somo-Pedreña soporta más de 13.000 vehículos diarios en horas punta, siendo fundamental para la actividad económica y social de la comarca.

Lo ocurrido en este puente ha hecho saltar las alarmas en la administración. El Gobierno de Cantabria ha anunciado un plan de inspección para revisar el estado de los principales puentes de la red autonómica y evitar que una situación similar se repita. Como primera medida, se ha paralizado la licitación del puente de Pontejos para revaluar su estado real.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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