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Así afecta la Inteligencia Artificial al modelo laboral de Canarias: fin a los "dinosaurios" profesionales
Los expertos advierten de que la IA transformará radicalmente el empleo en los próximos cinco años, obligando a una adaptación urgente en un mercado anclado en el pasado
Tenerife - Publicado el
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El mercado laboral de Canarias se encuentra en una encrucijada histórica. Según datos del ISTAC, en este momento hay en las islas. 1.044.000 personas empleadas, mientras el debate sobre el modelo productivo y el futuro de miles de empleos en un entorno cada vez más digitalizado domina la conversación económica. Cuestiones como la baja productividad, los sueldos por debajo de la media nacional y el impacto inminente de la Inteligencia Artificial (IA) plantean un escenario de transformación inevitable que ya ha comenzado a materializarse.
Un modelo productivo anclado en el pasado
Expertos como Matilde Más, del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, señalan que el archipiélago mantiene una forma de operar propia de hace dos décadas, mostrando una fuerte resistencia a la modernización. Esta realidad se traduce en un proceso de producción eminentemente tradicional, donde la tecnificación y la digitalización empresarial se sitúan a la cola en comparación con otras comunidades autónomas.
Desde la patronal tinerfeña, su presidente Pedro Alfonso ha denunciado reiteradamente que la estructura económica de las islas, fundamentada en el servicio directo a las personas en sectores como el turismo, la sanidad, la educación o el comercio, genera una profunda paradoja. Si bien este modelo permite crear empleo, este es de bajo valor añadido, lo que explica por qué la productividad en las empresas de las isla, aunque crece, lo hace a un ritmo muy inferior al del resto de España y Europa.
La IA: ¿amenaza u oportunidad para el empleo?
En este contexto irrumpe la Inteligencia Artificial, que según divulgadores como Armando Ojeda, pasará en los próximos cinco años de ser un simple asistente conversacional a un agente capaz de gestionar tareas complejas, con un impacto directo en los empleos de oficina o de "cuello blanco". Sin embargo, el experto en IA y consultor en transformación digital, Raúl Ordóñez, ha matizado esta visión apocalíptica, hoy en Herrera en COPE Tenerife. "Escuchamos mucho que la inteligencia artificial te va a quitar el trabajo, pero yo creo que no se debe ser tan drástico", afirma.
Ordóñez prefiere una analogía más precisa para describir el cambio que se avecina. En su opinión, la IA no supondrá el fin del trabajo, pero sí "el fin de los dinosaurios", refiriéndose a aquellos profesionales que llevan décadas operando con las mismas metodologías. "Cualquier persona profesional que lleva 20, 30 años trabajando con cierto software, con cierta metodología, debería empezar a cambiar su perspectiva y a dominar esta nueva herramienta", sostiene. Este proceso, asegura, es una constante histórica ante cada tecnología disruptiva y será gradual, obligando a una adaptación paulatina de toda la fuerza laboral.
No es el fin del trabajo, pero sí que es el fin de los dinosaurios"
Experto en IA y consultor en Transformación Digital
La gran pregunta sobre la desaparición de puestos de trabajo tiene una respuesta compleja. Ordóñez confirma que los empleos basados en "tareas muy rutinarias, muy repetitivas, en los que realmente la intervención humana es bastante prescindible, posiblemente sí que desaparezcan", pero insiste en que esto no es nuevo. "A día de hoy creo que nadie cuestiona que un tractor haga la labor de 100 personas en el campo, pero en su día hubo un debate", recuerda. Aquella transformación provocó un éxodo a las ciudades y la aparición de nuevas profesiones, un patrón que, según el experto, se repetirá con la IA, generando al mismo tiempo nuevas oportunidades laborales.
Pantalla de un teléfono móvil que muestra los iconos de aplicaciones de inteligencia artificial (IA) como Deepseek, ChatGPT y Gemini
Sectores como el administrativo o incluso el tecnológico serán de los más afectados, ya que procesos como la programación "ya es en gran parte es sustituible por sistemas de inteligencia artificial", explica Ordóñez. El reto para Canarias consistirá en canalizar esa fuerza laboral hacia tareas donde el componente humano siga siendo esencial. Pone como ejemplo la atención médica primaria, donde sistemas de IA ya son capaces de realizar un "diagnóstico cuasi perfecto" tras una consulta, liberando al médico de la carga burocrática. "¿Esto significa que el médico vaya a desaparecer? En absoluto", aclara, sino que podrá ofrecer una atención más humana y personalizada, mejorando la satisfacción del paciente y su propia carga laboral.
La relación entre inteligencia artificial y productividad es directa y promete ser uno de los ejes de la economía futura. Históricamente, cada avance tecnológico ha provocado un aumento de la productividad, y la IA no será una excepción. Ordóñez es contundente al respecto y vaticina un futuro en el que, si estas tecnologías se implementan correctamente, "posiblemente trabajaremos menos y ganaremos más, así de claro", lo que podría suponer un cambio de paradigma en la relación entre trabajo, tiempo y calidad de vida.
La formación, clave para no quedarse atrás
Sin embargo, para alcanzar ese futuro prometedor, el camino pasa ineludiblemente por la educación. "Por desgracia, estamos llegando tarde a una realidad palpable", lamenta Ordóñez. Es urgente adaptar los planes de estudio en todos los niveles educativos, desde la enseñanza media hasta la universidad, para que los futuros profesionales, ya sean médicos, economistas o ingenieros, salgan con competencias aplicadas en IA para sus respectivos campos.
Los datos respaldan esta urgencia. Un informe reciente revela que "solo el 1 por 100 de la población mundial" hace un uso competente y responsable de las herramientas de IA, lo que evidencia una brecha de capacitación gigantesca. La responsabilidad de cerrar esta brecha, según el experto, es compartida: "Es responsabilidad de todos, de las propias empresas, de las organizaciones, de los organismos públicos, de los propios trabajadores que adquieran esta conciencia" sobre la importancia de la formación continua.
La conclusión es clara tanto para los nuevos titulados como para los trabajadores que ya forman parte del mercado laboral: la adaptación ya no es una opción. Las empresas deben invertir en la formación de sus plantillas y los profesionales deben asumir la iniciativa de aprender. Raúl Ordóñez lanza una advertencia final que resuena como un eco en el futuro inmediato del empleo en Canarias: "Si la IA no te quita el trabajo, posiblemente te lo vaya a quitar alguien que que se ponga las pilas en esto", una llamada a la acción para no quedarse obsoleto en una nueva era que ya ha comenzado.
Si la IA no te quita el trabajo, posiblemente te lo vaya a quitar alguien que que se ponga las pilas en esto"
Experto en IA y consultor en Transformación Digital
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