Los vecinos de San Lorenzo, "en manos de Dios" por una carretera sin aceras y con 9.000 coches diarios
Llevan desde 2013 esperando por la construcción de aceras en la GC-308, una vía con un tráfico de casi 9.000 vehículos diarios y en un "penosísimo estado"
Gran Canaria - Publicado el
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Los vecinos de los barrios de El Román y San Lorenzo, en Gran Canaria, han vuelto a exigir una solución definitiva para la carretera GC-308, que conecta la zona con el centro comercial Alisios. Tras décadas de espera, la peligrosidad de la vía, que carece de aceras, ha llevado a los residentes a una situación límite. Así lo ha explicado Carlos Batista, presidente de la Asociación de Vecinos El Román, en una entrevista en Herrera en COPE Gran Canaria tras reunirse con el consejero de Obras Públicas del Cabildo, Augusto Hidalgo.
Una vía en "penosísimo estado"
La carretera soporta una Intensidad Media Diaria (IMD) de casi 8.500 vehículos, según datos del Cabildo de 2014, una cifra que los vecinos creen que podría alcanzar ya los 10.000. "Es una carretera muy peligrosa, no tiene arcenes, no tiene dónde caminar", ha lamentado Batista. La calzada es "muy estrecha por muchos sitios, está desfondada" y las vallas de seguridad están en mal estado, dibujando un escenario de riesgo constante "tanto para los peatones como para el conductor".
Carlos Batista representante de la Asociación de Vecinos El Román
Esta peligrosidad se ha traducido en numerosos accidentes, algunos de ellos con resultado de siniestro total, debido a la estrechez de la vía en curvas y los impactos frontales. La sensación de inseguridad es tal que el representante vecinal asegura que viven una situación desesperada.
Estamos en manos de dios"
Un proyecto estancado desde 2013
El proyecto para dotar de aceras y seguridad a la vía está sobre la mesa desde 2013. Según ha explicado Batista, la documentación está completa, incluyendo infografías y el detalle de las parcelas a expropiar, un proceso que, asegura, "no hay ninguna casa afectada". Sin embargo, el procedimiento de expropiaciones sigue siendo el principal escollo que frena el avance de las obras.
A esto se suma la gestión de los fondos. El consejero Hidalgo les comunicó que el dinero que estaba presupuestado tuvo que destinarse a otros proyectos al no ejecutarse la obra a tiempo. "El consejero nos decía ayer que que se buscara nuevo presupuesto, pero que el dinero se ha tenido que usar para otras cosas", ha señalado Batista.
Infografía del proyecto
Los vecinos, agrupados en tres colectivos, se han dado de plazo hasta antes del verano para ver "algún progreso" en el pago de las expropiaciones ya pactadas. Si no observan avances, no descartan movilizaciones. "Tendremos que manifestarnos y volver a hacer bulla. Es nuestra única arma", ha sentenciado.
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