RENOVABLES

Salto de Chira, el proyecto que ayudará a evitar ceros energéticos

La central hidroeléctrica de bombeo reversible estará lista en 2026, con el objetivo de ahorrar en Gran Canaria un 20 % las emisiones de dióxido de carbono

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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La central hidroeléctrica de bombeo reversible del Salto de Chira ha comenzado este jueves sus obras, que se dilatarán hasta 2026, año en el que se espera que comience a funcion,(CO2) e incrementar la producción de energías renovables en un 37 %.

El proyecto del Salto de Chira ya es una realidad después de muchos años de trabas burocráticas. Las obras comienzan en el día de hoy y tiene un plazo de ejecución aproximado de 5 años. Este avance supone un antes y un después para solucionar los problemas vinculados a la emergencia climática e hídrica que ha sufrido la isla durante la última década.

Gran Canaria cuenta con un sistema electrónico aislado, donde la energía que se consume se tiene que producir en la propia isla. Fuentes naturales inagotables como el sol y el viento se encargan de crear la energía necesaria, sin embargo, no siempre se cuentan con estos elementos. El aprovechamiento hidroeléctrico del Salto de Chira saca tajada a esos momentos de exceso de generación para subir el agua del depósito inferior al superior.

Posteriormente, esa agua queda almacenada en forma de energía potencial para que, cuando se necesite, pueda descender y pasar por unas turbinas que conectan con los dos embalses.

El sistema está pensado para que sea capaz de mover entre los dos embalses 5 millones de metros cúbicos, cubriendo casi la totalidad de la presa de Chira. Esto equivale al 36% de la energía que se consume en el momento de mayor demanda en la isla. Por lo tanto, ante un posible apagón la central da las respuestas para solventar el error.

Uno de los grandes retos que busca Yonay Concepción, ingeniero del consejo insular de Aguas del Cabildo de Gran Canaria y director del proyecto, "es reponer anualmente las pérdidas que se puede tener por evaporación e infiltración. Se pierden, aproximadamente, 1,95 millones de metros cúbicos anuales entre los dos embalses. Además, la desaladora produce 2 millones 700 mil metros cúbicos, por lo que el riesgo de pérdida está presente".

"El agua que produce esta desaladora será destinada, de manera exigente, para el abastecimiento urbano". Sin embargo, Yonay Concepción añade que "este proyecto tiene como propósito cumplir con todos los estándares de agricultura, ya que ha sido uno de los sectores más afectados por las condiciones climáticas que ha presentado la isla de Gran Canaria en los últimos años, sobre todo por la escasez de precipitaciones".