Peligra el contrato del Servicio de ayuda a domicilio en Gijón

Los trabajadores se manifestaron en el Pleno Municipal y piden al Ayuntamiento que garantice el cobro de sus salarios

Foto Protesta en el Pleno de los trabajadores del SAD

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:50

El Ayuntamiento de Gijón está ultimando un contrato negociado que permita dar una solución rápida al servicio de ayuda a domicilio (SAD) en el caso de que la actual empresa adjudicataria Aralia no finalice su contrato, vigente hasta final de 2020.

El vicepresidente de la Plataforma de Auxiliares de Ayuda a Domicilio de Asturias, Rubén García, ha relatado que ayer se enteraron de que Aralia socio sanitarios ha comunicado verbalmente a la Fundación de Servicios Sociales que suspendían el pago de salarios de las más de 250 trabajadoras de la empresa.

Ante esta situación, la plataforma ha reclamado al Consistorio que se haga cargo de los salarios de la plantilla y el de las trabajadoras que cesaron recientemente y aún no han recibido la liquidación.

García ha señalado que conceder un servicio esencial a la baja “no trae más que problemas”, ha esperado que el Consistorio “nunca más” conceda más licitaciones de esta manera al tiempo que ha defendido su remunicipalización.

En su opinión, la empresa está utilizando a los trabajadores como “moneda de cambio”, porque quiere dejar de prestar el servicio en Gijón sin abonar la multa que debe afrontar.

La concejala de Bienestar Social y Derechos, Natalia González, ha afirmado que incumplimientos continuos relacionados con derechos de los trabajadores han conllevado múltiples denuncias a la empresa en el ámbito judicial y de inspección de trabajo y el Ayuntamiento de Gijón ha tenido que poner dos penalizaciones por falta de cumplimiento de contrato.

Ante esta situación, la Fundación Municipal de Servicios Sociales está trabajando en el pliego de adjudicación de un nuevo servicio en el caso de que el contrato no llegue a término y, ante la posibilidad de un escenario aún peor, está ultimando la elaboración de un contrato negociado que permitiría adjudicar el servicio de manera ágil durante un año.

El consistorio ha contactado con la empresa, que le ha trasladado que no habla de no pagar la nómina sino de un retraso, y tiene prevista una reunión con la compañía la semana que viene.

Según ha indicado González, las cuentas de Aralia en 2018 no hacen sospechar de un posible concurso de acreedores, dado que en otras ciudades los trabajadores de la empresa han cobrado sus nóminas y este año la compañía ha participado en más adjudicaciones de servicios en ciudades como Soria.

De momento el Consistorio ha parado la facturación de noviembre hasta que no se clarifique la situación, ha relatado González, que ha afirmado que no pagar las nóminas supondría un incumplimiento que llevaría a la rescisión del contrato.

Preguntada por la posibilidad de que la empresa quiera rescindir el contrato sin tener que abonar la multa, ha afirmado que con los incumplimientos que pesan sobre Aralia una rescisión negociada “no es posible”.

La concejala de Podemos Alba González ha considerado que se ha llegado a esta situación por la “nefasta gestión que rodea al SAD”, un servicio que la formación morada apuesta por remunicipalizar.

“Una empresa privada de honorabilidad dudosa nunca puede ser una buena concesionaria servicios públicos municipales”, ha sostenido González, que ha abogado por la creación de una empresa municipal de cuidados y atención en el que esté integrado el SAD y aquellos servicios vinculados a este ámbito.