Este es el error en las herencias que puede costar dinero a tus hijos sin darte cuenta

Dejar todo al cónyuge viudo en el testamento es una práctica común que, aunque busca protegerle, puede tener consecuencias imprevistas para los descendientes

Yolanda Montero

Oviedo - Publicado el

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Tomar la decisión sobre hacer o no testamento es un paso crucial con consecuencias directas para los herederos. Aunque no es obligatorio, el abogado Jorge Álvarez de Linera, de Álvarez de Linera Abogados, ha explicado en COPE Asturias que no testar implica que la herencia se reparta a partes iguales entre los herederos forzosos.

En cambio, hacer testamento permite repartir los bienes a gusto del testador, aunque siempre dentro de unos márgenes legales. Como ha detallado el experto, toda herencia se divide en tres partes: legítima, mejora y libre disposición.

Los tres tercios de la herencia

El tercio de libre disposición, como su propio nombre indica, "puede dejarse a quien se quiera, sea o no heredero forzoso". Por su parte, el de mejora sirve para realizar repartos no equitativos entre los herederos forzosos, mientras que la legítima estricta debe dividirse obligatoriamente a partes iguales entre ellos.

El tercio de libre disposición puede dejarse a quien se quiera, sea o no heredero forzoso"

Jorge Álvarez de Linera

Abogado

El testamento 'del uno para el otro'

Una de las fórmulas más extendidas en los matrimonios es el llamado testamento 'del uno para el otro', en el que se nombra heredero universal al cónyuge. Álvarez de Linera advierte que esta práctica tiene 'truco', ya que la ley obliga a respetar la parte legítima de los descendientes o ascendientes directos.

COPE Asturias

Jorge Álvarez de Linera, abogado

La clave de este tipo de testamento es proteger al cónyuge viudo para que los hijos no le perjudiquen al exigir su parte. Para ello, se incluye una cláusula que penaliza al descendiente que reclame su herencia en vida del progenitor viudo, limitando lo que recibe a la legítima estricta.

Un ejemplo práctico

El letrado lo ilustra con un caso práctico: un matrimonio con un patrimonio conjunto de 240.000 euros y dos hijos. Cuando uno de los cónyuges fallece, la herencia que deja es de 120.000 euros, ya que la otra mitad sigue perteneciendo al cónyuge viudo.

En un escenario normal, si los hijos esperan al fallecimiento del segundo progenitor para heredar, cada uno recibiría 60.000 euros. Sin embargo, la situación cambia si uno de ellos decide reclamar su parte de forma anticipada.

En ese caso, la penalización se activa: "Solo vas a recibir 20.000 euros en lugar de los 60.000 que le hubiesen correspondido si hubiese esperado", ha sentenciado el abogado. De esta forma, el hijo impaciente pierde dos tercios de su parte, que además pasarían a su hermano, quien acabaría recibiendo 100.000 euros en el futuro.

Para evitar estos errores y situaciones complejas, la recomendación es siempre acudir a un profesional. "Tanto el coste de la redacción del testamento como acudir al notario no es caro", ha afirmado, situando el precio total del proceso entre los 120 y 150 euros.

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.