SPORTING - BURGOS

Victoria agónica y locura en El Molinón: tres puntos balsámicos antes del derbi (2-1)

Un gol de Dani Queipo en el minuto 95 del encuentro dio los tres puntos a un buen Sporting que volvió a mostrar su mejor cara en casa. Otero volvió a marcar.

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Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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El Real Sporting de Gijón sumó tres puntos tras ganar al Burgos CF (2-1) en El Molinón frente a cerca de 17.000 espectadores. Un triunfo que coloca a los de Ramírez con seis puntos en la clasificación después de cuatro jornadas.

Miguel Ángel Ramírez apostó de inicio por Cote para suplir a Pablo García en el lateral izquierdo y por Juan Otero, que volvía a la titularidad tras ser baja en Ferrol.

Comenzó mejor el partido el Sporting, jugando en campo del Burgos y defendiendo hacia adelante, sin permitir avanzar al Burgos que perdía el balón muy rápido. En el minuto 20 el equipo de Miguel Ángel Ramírez encontró premio a su buena puesta en escena con un gol de Juan Otero de cabeza tras un espectacular centro de Cote en un saque de esquina. El colegiado pitó falta en el inicio de la jugada por un supuesto codazo de Otero sobre Matos, pero el VAR corrigió la primera impresión del árbitro y el 1-0 subió al marcador.

Con ventaja mínima para el Sporting, ambos equipos se dirigían a vestuarios con la sensación de que el marcador era merecido por los méritos que había hecho el equipo gijonés en la primera mitad.

El Burgos comenzó con más actitud la segunda mitad, presionando más arriba y rondando el área del Sporting, que salió con menos ritmo tras el intermedio. Castigó el equipo de Bolo con el empate al cuarto de hora de la segunda mitad. Una gran jugada ensayada terminó en una volea de Curro al fondo de las mallas.

Ramírez agitó el banquillo introduciendo a Jonathan Varane por un cansado Nacho Martín y a Dani Queipo, que reaparecía, por un discreto Gaspar Campos. Los cambios reactivaron al Sporting, que tuvo dos ocasiones muy claras por medio de Djuka, que falló un mano a mano ante Caro, y de Nacho Méndez, que estrelló un gran zurdazo en el larguero.

Cuando el partido agonizaba, en el minuto 95 cuando el colegiado había añadido ocho, Dani Queipo se inventó la jugada del partido. Arrancó por la derecha tras una jugada iniciada por Villalba, recortó dentro del área y su chut con la izquierda se coló en la portería de Caro después de rebotar en un defensor burgalés.

El Molinón explotó de júbilo, celebrando un tanto que le daba los tres puntos a su equipo tras una buena actuación coral, el día después del polémico cierre del mercado de fichajes. Una victoria que eleva la moral del equipo y de la afición antes de llegar al derbi asturiano en el Carlos Tartiere.