Final feliz en San Juan de la Arena: localizan a la joven desaparecida junto al espigón y deja a todos sorprendidos al explicar por qué estuvo gritando
Una vecina que la escuchó gritar avisó a los servicios de emergencia que desplegaron un espectacular dispositivo para dar con su paradero
Oviedo - Publicado el - Actualizado
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Final feliz, aunque inesperado, en San Juan de la Arena. El amplio dispositivo de búsqueda desplegado en la zona del espigón ha concluido tras localizar a la joven que, supuestamente, había desaparecido. La realidad ha resultado ser mucho más simple: se encontraba perfectamente en su casa tras haber salido a pasear y gritar para desahogarse, sin saber que había provocado una operación de rescate a gran escala.
Un despliegue por tierra, mar y aire
La alarma saltó en la tarde del viernes, cuando una persona alertó al Centro de Coordinación de Emergencias de que había escuchado gritar a una joven en la desembocadura del río Nalón. Según su testimonio, la vio caminar hacia el espigón y, tras perderla de vista, escuchó sus gritos en tres ocasiones, lo que hizo temer por su seguridad, más aún con la alerta amarilla por oleaje activa en la costa.
Agente de la Guardia Civil desde el helicóptero
Inmediatamente se activó un espectacular operativo con efectivos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y la Cruz Roja. Durante horas, dos helicópteros, drones, embarcaciones y equipos de buzos rastrearon la zona por tierra, mar y aire para dar con su paradero.
Integrantes dispositivo de búsqueda
La resolución del misterio
Tras una breve interrupción al localizar a otra menor que no era la persona buscada, el operativo se reanudó. El misterio se resolvió finalmente este sábado, cuando una mujer llamó al 112 Asturias tras enterarse de la noticia. Su hija le confesó que era ella la protagonista de la historia.
Despliegue del Servicio de Emergencias del Principado
Según el relato, la joven paseaba por el espigón con los auriculares puestos y, en un momento dado, gritó para desahogarse. Al no escuchar nada a su alrededor, pensó que nadie se había percatado y regresó tranquilamente a su domicilio, ajena al revuelo organizado.
Una vez que la Guardia Civil realizó las comprobaciones pertinentes y confirmó que la joven se encontraba en perfecto estado en su domicilio, se ha dado por finalizado el dispositivo. Todo ha quedado en una falsa alarma que ha tenido en vilo a los servicios de emergencia durante casi un día.
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