Once cooperantes aragoneses quedan atrapados en Doha por la crisis en Oriente Medio: "No sabemos si saldremos hoy o dentro de 3 semanas"

Un grupo de la ONG zaragozana Estrella de la Mañana vive con incertidumbre el bloqueo aéreo sin fecha de vuelta mientras aguardan en un hotel de la capital de Qatar

Anna AbadLaura Hernández

Zaragoza - Publicado el - Actualizado

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Un grupo de once cooperantes aragoneses se encuentra atrapado en Doha, la capital de Qatar, sin poder regresar a Zaragoza. Los voluntarios, pertenecientes a la ONG Estrella de la Mañana, volvían de un viaje de trabajo cuando la escalada del conflicto en Oriente Medio provocó la cancelación de su vuelo y el cierre del espacio aéreo. Marisa Vela, una de las integrantes del grupo, ha relatado la situación de inquietud que están viviendo a pesar de encontrarse en buen estado.

Incertidumbre y cuidados en el hotel

Tras más de 24 horas en el aeropuerto, el grupo fue reubicado en un hotel. “Estamos en un hotel estupendo, es cómodo, confortable, y la alimentación es estupenda”, explica Vela. A pesar de las buenas condiciones, la principal angustia es la incertidumbre sobre su regreso. “La sensación de seguridad en el hotel también la tenemos”, añade, aunque con la recomendación estricta de no salir.

Para combatir la ansiedad, los 11 cooperantes se apoyan mutuamente. “Nos estamos intentando cuidar para que esta incertidumbre no nos afecte demasiado anímicamente”, comenta Marisa. En su día a día, intentan moverse, hacer algo de deporte, tener charlas y cuidarse espiritualmente. “Y cuidarnos los unos a los otros, darnos abrazicos”, subraya, describiendo un ambiente de solidaridad forzado por las circunstancias.

Se oyen petardazos de vez en cuando. Procuramos no estar demasiado pendientes"

Marisa Vela

Cooperante de la ONG Estrella de la Mañana

La falta de una fecha de retorno es el factor más desestabilizador. “No sabemos si salimos hoy o dentro de 3 semanas”, confiesa Marisa, resumiendo el sentir general del grupo. A esta tensión se suman pequeños contratiempos, como la dificultad de una persona para conseguir una medicación que no llevaba en su equipaje, una gestión que tardó dos días en resolverse y que generó más inquietud en el grupo.

El eco del conflicto de oriente medio en los aeropuertos

Aunque se sienten seguros dentro del hotel, el conflicto es una presencia constante. Vela menciona que “se oyen petardazos de vez en cuando”. Por ello, intentan protegerse del flujo constante de información negativa. “Procuramos no estar demasiado pendientes de lo que está pasando, porque como son noticias poco halagüeñas, pues no queremos que eso nos afecte demasiado”, explica sobre su estrategia para mantener el ánimo.

bloqueados en doha y con contacto limitado con españa

La comunicación con las autoridades españolas ha sido limitada. Según Vela, el contacto con la embajada se realiza a través de una aplicación y de las redes sociales, ya que suponen que “están desbordados”. La información oficial que reciben se centra en la seguridad y las gestiones que el consulado está realizando para garantizar el bienestar de los cerca de 30.000 españoles afectados en la región, con la recomendación de permanecer en el alojamiento.

Estamos bien, estamos tranquilos"

Marisa Vela

Cooperante de la ONG Estrella de la Mañana

Afortunadamente, el contacto con sus familiares y amigos en Zaragoza es fluido. “[Las comunicaciones] en estos momentos es una bendición”, afirma Marisa sobre la posibilidad de hacer videollamadas y usar WhatsApp. Este contacto directo sirve de alivio y les permite enviar un mensaje de calma a sus seres queridos: “Estamos bien, que estamos tranquilos, que nos cuidamos”. Finalmente, agradecen la visibilidad que les brindan los medios, con la esperanza de poder regresar a casa muy pronto.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.