El eco de la guerra en Líbano resuena en Aragón tras la muerte de un sacerdote vinculado al Ejército

El padre Pierre Rahi, fallecido en un bombardeo, mantenía un estrecho vínculo con la Brigada Aragón y visitó la basílica del Pilar este mismo verano

Anna Abad

Zaragoza - Publicado el

3 min lectura

La crisis humanitaria en el Líbano se agrava por los continuos ataques entre Israel y Hezbolá, que golpean con especial dureza la zona sur del país. El ejército israelí ha ordenado la evacuación de más de 700.000 personas mientras los bombardeos se intensifican. Los últimos informes del ministerio de salud libanés cifran en más de 500 los ataques aéreos durante la última semana, con un trágico balance de casi 400 muertos, entre ellos 80 niños.

Entre las víctimas más recientes de esta escalada de violencia se encuentra el padre Pierre Rahi, párroco maronita de la iglesia de San Jorge de Qlayaa. Su muerte, la del primer sacerdote fallecido en estas hostilidades, ha causado una profunda conmoción. Apenas tres días antes, a las puertas de su parroquia, declaraba que no se marcharía: "No iba a abandonar el pueblo, porque eran un grupo pacífico, sin actividades ni instalaciones militares". Falleció al ser alcanzado por una bomba mientras acudía a ayudar a un feligrés herido.

Un vínculo especial con Aragón

La historia del padre Rahi tiene una conexión directa con España, y en particular con Aragón. Quien mejor lo conoció es el padre Ángel Briz, capellán castrense de la Brigada Aragón I, la antigua brigada de caballería Castillejos, con base en Zaragoza. "Un hombre impetuoso en el buen sentido de imitar con fidelidad a Cristo, y de hecho ha sido así, ha derramado hasta la última gota de sangre imitando a Cristo cuidando del rebaño a él encomendado", ha afirmado Briz, quien lo conoció personalmente durante su misión en Líbano en 2018.

Ha derramado hasta la última gota de sangre imitando a Cristo cuidando del rebaño a él encomendado"

Padre Ángel Briz

Capellán castrense de la Brigada Aragón I

La parroquia del padre Raji se encontraba en la zona de responsabilidad del contingente español de la misión de la ONU en el Líbano, lo que facilitó una estrecha colaboración. Según el padre Briz, los militares aragoneses tienen un rasgo distintivo. "Hay una cosa que nos llama la atención a todos los que pertenecemos a la antigua corona de Aragón, que es involucrarnos con los ciudadanos que están alrededor nuestro", ha explicado el capellán, destacando la profunda relación que se forja con la población local.

Este vínculo se fortaleció aún más este mismo verano, cuando el padre Pierre Rahi visitó España por primera vez. Durante su estancia, disfrutó de una visita a la Basílica del Pilar en Zaragoza y convivió con personas que habían colaborado con él a través de Cáritas Castrense desde 2018. Como símbolo de afecto y unión, se regaló un manto con el escudo del patriarcado maronita a la patrona del pueblo del padre Briz, un gesto que, según el capellán, reconocía "su fidelidad, su entrega y su verdad, que es la verdad de Cristo".

Cristianos en medio del fuego cruzado

El pueblo del padre Rahi es una comunidad cristiana con profundas raíces, un "pueblo de paz", como lo describe el padre Briz. "Ellos recibieron aquí el evangelio del mismo Cristo, y por eso ellos quieren quedarse en su tierra, en su hogar, donde están enterrados su familia", ha relatado. Sin embargo, estas comunidades se encuentran ahora atrapadas en el fuego cruzado y en una situación de extrema vulnerabilidad. "Los cristianos están en el medio, y luego están muy solos", ha lamentado Briz.

CONTACTO vía Europa Press

Soldados de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano

El capellán castrense ha aprovechado para lanzar una reflexión sobre la situación de la Iglesia. "La iglesia católica respira con dos pulmones, oriente y occidente", ha recordado, pero ha señalado una dolorosa asimetría. "Tengo que decir que la iglesia en oriente es una iglesia con persecución, con guerra, con problemas, y se mantiene fiel y es muy auténtica, y nosotros, siendo el pulmón de occidente, estamos muchas veces en cosas que son superfluas y no en lo importante".

La "gente muy buena" de la Brigada Aragón

Finalmente, el padre Briz ha querido ensalzar la labor de los militares españoles, en especial los de la Brigada Aragón. "Nuestra gente es muy buena. Tenemos una infantería, una caballería, artillería, ingenieros, que son sacrificados, entregados, son gente muy buena y muy noble", ha afirmado. Ha destacado que los soldados aragoneses tienen un "espíritu especial que se involucra mucho con su trabajo y luego con la población que nos rodea", un compromiso que ha quedado de manifiesto en la trágica historia del padre Pierre Rahi.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Temas relacionados