12.50H | 08 ABRIL 2026 | HERRERA EN COPE EN JACA
La situación del campo es compleja. Tras un invierno lluvioso, el viento seca la tierra, y la falta de agua futura preocupa, amenazando pastos, ganado y cereales. La primavera es crucial; la agricultura futura depende del agua, exigiendo infraestructuras de regulación. Globalmente, los precios de insumos como fertilizantes no bajan, y Europa depende de estos esenciales. Sin nutrientes ni regadío, los cultivos no prosperan, afectando la producción. Existe una gran brecha entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor. El sector no repercute costes, la ley agroalimentaria no funciona, lo que cierra explotaciones. Los consumidores sufren, pues los salarios no compensan el coste de vida. Aumentan escandalosamente los precios en cordero, ternera y, especialmente, frutas y hortalizas, cuyo valor se multiplica más del quinientos por ciento del campo al supermercado. Esta situación empuja a la sociedad a comer peor, afectando la salud; una buena alimentación es la mejor medicina. El alza de precios primarios es abrupta en pocos años. España y Europa dependen de insumos externos, lo que exige autosuficiencia, apoyo al productor y protección al consumidor.





