Huesca corre su mañana de Navidad más especial: 45 años de 'La Vuelta Larga' y un emotivo adiós a su fundador
La tradicional carrera navideña recupera su nombre original en una edición que servirá para homenajear al fallecido José Armisén, uno de sus pioneros
Carrera de Navidad
Huesca - Publicado el
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La mañana del 25 de diciembre volverá a tener una de sus citas más arraigadas en Huesca. La tradicional carrera navideña, conocida popularmente como 'La Vuelta Larga', celebra su 45 aniversario manteniendo intacta la filosofía con la que nació. A las once de la mañana, desde el aparcamiento del camping San Jorge, se dará la salida a una prueba que es mucho más que una competición; es una celebración de la amistad, el deporte y la Navidad.
Fiel a su espíritu no competitivo, participar es tan sencillo como siempre. No se requiere inscripción previa ni se registran marcas; el único requisito es presentarse en la línea de salida con antelación suficiente para la tradicional foto de familia y el conteo manual de participantes. El mayor premio es el reconocimiento a los disfraces y atuendos más originales, que cada año llenan de color y alegría el recorrido.
Una tradición que se renueva
La prueba retoma este año su denominación original, 'La Vuelta Larga', como guiño a sus orígenes hace ya 45 años. Fue entonces cuando tres pioneros, José Armisén, José Ariño y Martín, decidieron dar un paseo por los alrededores de la capital oscense en la mañana de Navidad, sentando sin saberlo las bases de una tradición ineludible. En las últimas ediciones, la organización ha corrido a cargo del Club Atletismo Zoiti, que ha sabido mantener vivo el espíritu original del evento.
José Armisén
La filosofía de 'La Vuelta Larga' es precisamente su ausencia de carácter competitivo. No hay cronómetros ni clasificaciones, solo el placer de correr en compañía, de compartir el esfuerzo y de celebrar las fiestas de una manera saludable y diferente. Es un evento que une a generaciones de oscenses en torno a unos valores de compañerismo y amor por el deporte que han perdurado durante casi medio siglo.
Un recorrido de 15 kilómetros por la Hoya de Huesca
El trazado, de aproximadamente 15 kilómetros, presenta algunas variaciones en su tramo urbano, pero mantiene su esencia. La salida desde el camping San Jorge da paso a la subida al puente de Huerrios, desde donde los corredores se dirigirán hacia Banariés y, posteriormente, a Cuarte. La organización recomienda el uso del carril bici y peatonal disponible en el tramo desde el puente de la autovía hasta Banariés y desde Cuarte hasta la rotonda del IES Pirámide para mejorar la seguridad de todos los asistentes.
Desde Cuarte, se emprenderá el trazado por carretera hasta el IES Pirámide. Justo en la entrada de la Escuela Politécnica Superior, los participantes encontrarán un punto de avituallamiento con agua y fruta fresca, gentileza del Grupo Correas. Este será un momento clave para el reagrupamiento del pelotón antes de enfilar el camino de regreso a Huesca.
La entrada a la capital oscense estará 'tutelada' por la Policía Local, que guiará al grupo por la carretera de Zaragoza desde la zona frente a la ITV. Este tramo se convierte en uno de los más alegres, ya que es tradición que los corredores lo hagan cantando villancicos. El recorrido urbano pasará por puntos emblemáticos como el cuartel de la Guardia Civil, el Hospital San Jorge, la calle Martínez de Velasco y la Calle Alcoraz.
La comitiva continuará por la Plaza de Navarra y los Porches de Galicia hasta el Coso Alto. Gracias a la finalización de las obras de peatonalización, este año se podrá retomar el recorrido anterior por la calle San Jorge. Allí, los participantes exprimirán sus últimas fuerzas dando dos vueltas a la rotonda antes de seguir por la calle Ingeniero Pano y regresar finalmente al punto de partida en el camping.
El recuerdo a José Armisén
Esta 45 edición estará marcada por un componente profundamente emotivo. Los participantes y la organización aprovecharán la ocasión para rendir un merecido y sentido homenaje a José Armisén, uno de los tres padres de la iniciativa. Por primera vez en la historia de la prueba, Armisén, fallecido recientemente, no estará en la línea de salida.
José Armisén nunca faltó a su cita con La Vuelta Larga desde aquella primera edición en 1979. Su presencia era un símbolo de la continuidad y la pasión que definen este evento. Su ausencia este año deja un vacío imborrable, pero también refuerza el compromiso de la comunidad de corredores de Huesca por mantener vivo su legado.
La carrera se convierte así en un homenaje andante, una forma de agradecer su visión y su constancia durante más de cuatro décadas. Cada zancada, cada villancico y cada kilómetro compartido servirán para recordar su figura y el espíritu de camaradería que él ayudó a forjar. La foto de familia de este año tendrá, sin duda, una mirada al cielo en su memoria.
De este modo, la mañana del 25 de diciembre en Huesca será un reflejo de la vida misma: una celebración de la tradición y la amistad, un desafío físico asumido con alegría y, este año más que nunca, un momento para el recuerdo y el homenaje. 'La Vuelta Larga' no solo suma un nuevo capítulo a su historia, sino que honra a quienes la hicieron posible, asegurando que su espíritu pionero siga corriendo por las calles y caminos de Huesca durante muchos años más.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.