Huesca examina su herida ante el líder con la memoria de una tarde fatídica

El equipo de Bolo, mermado por el esfuerzo de Copa, busca una victoria de prestigio ante el Racing con el polémico partido de la pasada campaña en la memoria

Pablo Barrantes

Jaca - Publicado el

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La Sociedad Deportiva Huesca recibe este sábado al Racing de Santander en un partido marcado en rojo en el calendario de la afición local. El recuerdo de la pasada temporada, cuando un polémico arbitraje y una tensa recta final del encuentro acabaron con el sueño del ascenso para los azulgranas, añade una capa de alta tensión al duelo. En aquel momento, el equipo entonces dirigido por Antonio Hidalgo llegó a soñar con el ascenso directo tras adelantarse en el marcador, pero una serie de expulsiones y la grave lesión del portero Dani Jiménez desembocaron en una remontada visitante que dejó una profunda herida deportiva y anímica.

Un presente muy diferente

Las consecuencias de aquel partido aún resuenan. La directiva del Huesca, en respuesta al mal comportamiento de parte de la afición y jugadores rivales en aquel encuentro, duplicó el precio de las entradas para la hinchada visitante, pasando de 20 a 40 euros. La medida provocó que la Federación de Peñas del Racing devolviera las localidades, asegurando un ambiente mayoritariamente local en El Alcoraz.

En el plano deportivo, el técnico actual, Jon Pérez Bolo, que no vivió aquellos sucesos, centra su preocupación en el estado físico de sus jugadores tras el desgaste de la Copa del Rey, donde jugaron 120 minutos contra Osasuna. Bolo ha sido claro sobre la necesidad de competir con rigor: "En esta categoría, exigente en defensa. Vamos a intentar hacerle daño", afirmó, subrayando la importancia de la intensidad y la fortaleza en los duelos para hacer frente al líder.

Un rival en estado de gracia

El Huesca se enfrenta a un Racing de Santander que llega en un momento de forma extraordinario. Es el líder de la categoría y viene de eliminar al Villarreal en la Copa del Rey con un equipo plagado de suplentes, una muestra de la profundidad y calidad de su plantilla, considerada por muchos como la mejor de Segunda División. A pesar de su poderío ofensivo, con un Asier Villalibre en racha con diez goles, el conjunto cántabro también muestra cierta fragilidad defensiva, un aspecto que el Huesca intentará explotar.

Para el encuentro, los analistas locales apuntan a la importancia de una línea defensiva sólida y la aparición de jugadores clave como Dani Ojeda, Portillo o Kortajarena para poder competir de tú a tú contra el líder. Las dudas sobre la profundidad del banquillo azulgrana contrastan con la del Racing, aunque la esperanza se centra en la solidez del once inicial que presente Bolo para intentar cerrar una herida que sigue abierta.

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