La amenaza de Trump divide a Sevilla: temor empresarial por la exportación frente a la llamada a la calma de los expertos
Mientras los empresarios alertan de una "profunda preocupación" por el futuro de 650 millones en ventas a EE.UU., economistas piden moderar la alarma y confían en la capacidad de adaptación de las empresas
Sevilla - Publicado el
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La amenaza de un giro en las relaciones comerciales con Estados Unidos por parte de Donald Trump ha disparado todas las alarmas en el tejido empresarial de Sevilla. La provincia, que se posiciona como la primera potencia exportadora de España a Estados Unidos, afronta un escenario de "profunda y enorme preocupación". Así lo ha manifestado el presidente de la Confederación Empresarial de Sevilla (CES), Miguel Rus, quien ha puesto cifras al temor: hay 114 empresas sevillanas con ventas exteriores al país norteamericano que, en conjunto, superan los 650 millones de euros.
Estos datos, provenientes de la Agencia de Aduanas, revelan la magnitud de lo que está en juego. Las exportaciones sevillanas a EE.UU. representan más de un 19 % del total español y casi el 50 % de todo lo que vende Andalucía al gigante americano. "Realmente es una enorme preocupación", ha insistido Rus, subrayando la inquietud que se ha instalado ante una posible interrupción de los flujos comerciales.
Los sectores más expuestos
Aunque el impacto afectaría a un amplio abanico de productos, el análisis de las exportaciones señala a varios sectores como especialmente vulnerables. A la cabeza se encuentran las grasas y aceites alimentarios, con el aceite de oliva como producto estrella, que suponen más de un 18 % del total. Le siguen de cerca los productos cárnicos, con casi un 14 %; los preparados alimenticios, que rozan el 13 %; y los productos pesqueros, que suponen casi un 10 % de las ventas a Estados Unidos.
Hay una profunda y enorme preocupación ante la posibilidad real de que Estados Unidos interrumpa estas relaciones comerciales con España"
Frente a este escenario de máxima incertidumbre, desde el mundo empresarial se reivindica a Estados Unidos como "un país amigo y un socio fundamental desde el punto de vista económico y político". En este sentido, confían en que las relaciones no se vean afectadas. Para ello, Rus considera más necesario que nunca "ir de la mano de la Unión Europea a la hora de tomar posición", y ha confirmado que ya están trabajando desde la CEOE a nivel nacional y con Europa para reconducir la situación por el "bien general de nuestra economía y el empleo".
El fantasma de la inflación y la inestabilidad global
Expresan una segunda preocupación de gran calado: el efecto desestabilizador que los conflictos internacionales tienen sobre la economía. Rus ha recordado el impacto de la invasión de Rusia sobre Ucrania, que provocó "incrementos de precio de energía, el crecimiento del transporte marítimo y aumento de los costes de las materias primas estratégicas". Temen que un episodio similar pueda repetirse ahora.
La tensión en el Golfo Pérsico, una zona estratégica para el comercio y el suministro energético, ya está causando "daños inmediatos". Según ha explicado Rus, se está observando una consecuencia directa sobre el turismo, con los centros de transporte aéreo de Doha y Dubái "enormemente afectados". La incertidumbre, ha recalcado, "siempre es enemiga de la empresa y de la inversión", y un posible encarecimiento de la energía afectaría a sectores clave como la industria química, el papel, la cerámica o el acero.
La visión del experto: "Temor bastante moderado"
Frente a la alarma empresarial, la visión de los expertos económicos introduce matices y llama a un "temor moderado". Manuel Hidalgo, profesor de economía aplicada de la Universidad Pablo de Olavide, ha rebajado la tensión al recordar un principio básico del comercio internacional: "Los países no negocian entre ellos, comercian las empresas de los países". Por ello, ve "complicadísimo" que un presidente pueda obligar a las empresas importadoras norteamericanas a dejar de comprar productos españoles.
Hidalgo también ha puesto en valor la "fuerte capacidad de acomodación" de las compañías para sortear este tipo de barreras. "Ha pasado ya varias veces. ¿Que no nos dejan exportar desde España? Bueno, pues hacemos un pequeño cambio y salimos desde otro país", ha explicado. Aunque califica las palabras de Trump como "bravuconadas", advierte de que no se debe considerar a Trump "una persona inocente que nos puede hacer daño si quiere".
El economista reconoce que Estados Unidos no es el principal socio comercial para Andalucía, pero sí es "muy, muy importante" para sectores concretos que ya han asumido costes previos. De hecho, ha recordado que el año pasado las exportaciones a Estados Unidos cayeron entre un 4 % y un 5 %, pero las empresas demostraron su resiliencia aumentando las ventas "hacia otros destinos".
Un factor clave que, según Hidalgo, a menudo se olvida, es que las relaciones comerciales no se negocian entre Washington y Madrid, sino entre Washington y Bruselas. En su opinión, la Unión Europea "no permitiría ese tipo de acciones contra un estado miembro". Por otro lado, ha interpretado que las posibles medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para mitigar impactos económicos se refieren más a las consecuencias del conflicto militar en Oriente Medio que a la amenaza directa de Trump.
Para Hidalgo, el mayor riesgo económico no vendrá de una hipotética guerra comercial, sino del conflicto en sí mismo. "Quien haya ido a echar gasolina a su coche, ya habrá notado la subida de precios", ha señalado. Este impacto, que se traduce en un aumento del coste de la energía, los fertilizantes y los alimentos, afecta directamente a la capacidad de compra de los ciudadanos. "Lo vamos a notar en la subida de precios, y esa subida será correlacionada con el tiempo que perdure este conflicto", ha concluido.
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