Más de la mitad de Andalucía vive en alerta por el calor extremo

Un estudio pionero de las universidades de Granada, Almería y Málaga identifica las áreas urbanas que requieren una intervención urgente por su vulnerabilidad social

Redacción COPE Andalucía

Andalucía - Publicado el

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Más de la mitad de la población andaluza reside en áreas consideradas de prioridad alta o muy alta para la intervención pública frente al riesgo de calor extremo. Esta es la principal conclusión de una investigación, publicada en la revista científica International Journal of Disaster Risk Reduction, que ha desarrollado una metodología pionera para localizar las zonas residenciales que requieren una atención prioritaria.

El estudio, realizado por las universidades de Granada, Almería y Málaga, identifica los barrios y áreas urbanas donde confluyen tres factores clave: una mayor exposición a altas temperaturas, una elevada vulnerabilidad social y un acceso deficiente a pie a posibles refugios climáticos.

Tres dimensiones para evaluar el riesgo

La metodología integra tres componentes. El primero es el peligro por calor, que mide la intensidad del fenómeno térmico. El segundo es un índice de vulnerabilidad social, que identifica las áreas con factores como el envejecimiento o la baja renta. El tercer pilar analiza la accesibilidad peatonal a una red potencial de refugios climáticos, como parques y edificios públicos climatizados.

Esta red de refugios ha sido definida para esta investigación, ante la falta de una red oficial en Andalucía. La superposición de estas tres variables permite señalar las zonas críticas, donde se combinan los niveles más altos de peligro, vulnerabilidad y falta de acceso a espacios de alivio.

Los barrios periféricos, los más afectados

Los resultados del estudio revelan importantes desequilibrios territoriales y desajustes espaciales. En muchas ciudades andaluzas, los barrios con mayor vulnerabilidad social y exposición al calor son, precisamente, los que tienen peor acceso a espacios de alivio térmico.

Estas desigualdades son más acusadas en las periferias urbanas y en barrios desfavorecidos, históricamente desatendidos por las políticas urbanísticas. Contrariamente a lo que podría pensarse, no son las áreas centrales, mejor dotadas de infraestructuras, las que presentan una situación más comprometida.

Una herramienta clave para la equidad

La investigación subraya la necesidad de incorporar criterios de equidad en las políticas de adaptación al calor. Los autores advierten que, si no se consideran estas desigualdades, las actuaciones podrían ampliar la brecha existente en lugar de reducirla, beneficiando a las áreas ya favorecidas.

Esta metodología se presenta como una herramienta práctica para que las administraciones públicas orienten la inversión en infraestructuras de enfriamiento, espacios verdes o mejora de equipamientos de protección climática. La identificación precisa de las zonas prioritarias es un paso fundamental para diseñar intervenciones que sean eficaces y equitativas, abordando la adaptación al calor como un asunto de salud pública y justicia social.

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.