El apoyo de Cáritas a las familias de Jerez desalojadas de sus casas por el temporal: "Muchas veces es lo único que necesitan"

En COPE Andalucía hablamos con los voluntarios de Cáritas Diocesana de Asidonia- Jerez que ayudan a los vecinos afectados por la crecida del río Guadalete

Europa Press

La crecida del río Guadalete en Jerez de la Frontera (Cádiz) ha obligado a desalojar de manera preventiva a 200 personas

Yolanda Guirado

Sevilla - Publicado el

4 min lectura

La ciudad de Jerez de la Frontera vive en un estado de alerta continua. Mientras todavía se sienten las devastadoras consecuencias de la borrasca Kristin, que la semana pasada provocó la crecida del río Guadalete y obligó al desalojo de 600 vecinos, un nuevo temporal amenaza con agravar la situación. A día de hoy, 150 vecinos de la localidad gaditana todavía no han podido regresar a sus hogares y permanecen fuera de sus casas, afrontando una realidad desoladora y una incertidumbre constante sobre su futuro.

Guardia Civil

Rescate de animales de la Guardia Civil en las riberas inundadas del Guadalete

El panorama es especialmente crítico en las zonas más cercanas al río, donde el agua anegó viviendas, negocios y campos. Para los que siguen sin poder volver, la espera se ha convertido en una prueba de resistencia. Gracias a Cáritas Diocesana de Asidonia- Jerez y a la entrega de voluntarios como Paqui Morales, estas familias han encontrado un respiro en medio del caos y han sido realojadas temporalmente en hoteles y albergues de la zona.

un techo y mucha escucha

Cáritas ha desplegado todos sus recursos para atender a los más vulnerables. Paqui Morales, una de las voluntarias, explica en COPE Andalucía que en los últimos días han atendido a unas 40 personas en la casa del Santo Ángel del Portal, un espacio gestionado por la entidad que se ha convertido en un refugio de emergencia. La prioridad, según relata, es clara: "ofrecer un techo y cubrir las necesidades más inmediatas de quienes lo han perdido todo".

Pero hay más. Este centro de acogida no proporciona camas, duchas, un comedor y zonas comunes donde las familias pueden intentar reconstruir una apariencia de normalidad. "La ayuda principal que prestamos es el alojamiento". Sin embargo, la asistencia va mucho más allá de lo material. El apoyo emocional se ha revelado como un pilar fundamental para sostener a personas que llegan rotas por la tragedia.

una llegada entre nervios y tristeza

El personal técnico y los voluntarios ofrecen una escucha activa y palabras de aliento, un acompañamiento crucial para quienes han visto su vida sumergida bajo el lodo. "Las familias llegan a veces en un estado de nerviosismo, otras veces con mucha tristeza, porque ven cómo lo que han ganado durante toda su vida, pues está bajo el agua", nos cuenta Paqui. Por eso, el apoyo psicológico o simplemente una escucha, "es fundamental" para evitar el colapso anímico.

Te pones en su piel y dices: Dios mío, ¿Cómo lo tiene que estar pasando?

Paqui Morales

Técnico de Cáritas Diocesana de Asidonia- Jerez

Para las familias desalojadas, el tiempo parece haberse detenido. "Las horas pasan muy lentas cuando estás fuera de tu casa y no sabes en qué momento vas a poder volver ni qué te vas a encontrar cuando vuelvas", nos cuenta esta voluntaria de Cáritas. La incertidumbre sobre el estado de sus viviendas y la magnitud de las pérdidas genera una angustia permanente para estos vecinos afectados. Porque saben que lo peor no ha pasado, porque viene un nuevo temporal. 

La angustiosa espera

La casa del Santo Ángel ha acogido a muchas de estas familias en inundaciones anteriores, ocurridas hace solo unos meses. "Son las mismas que subieron hace unos meses, cuando también hubo que desalojar por el tema del agua", explica Paqui. Este reencuentro en la adversidad permite que "encuentren apoyo entre las mismas familias, ya se conocen, se hablan y encuentran la confianza que necesitan en estos momentos".

Para estos vecinos, la procesión va por dentro. Los momentos de nervios e incertidumbre son frecuentes y una idea no s eles va de la cabeza: Qué encontrarán al volver a sus casas. Es en esos instantes de flaqueza cuando el equipo de Cáritas redobla sus esfuerzos para "no venirse abajo y no pensar realmente en qué es lo que se van a encontrar cuando vuelvan", un trabajo de sostenimiento anímico que resulta agotador pero imprescindible para mantener la esperanza.

esa joven madre con un bebé de un mes

Detrás de las cifras y los balances se esconden historias humanas de una dureza extrema. Paqui Morales comparte la que más le ha sobrecogido estos días: la de una mujer joven, de treinta y tantos años, que vive sola con su bebé. La criatura nació el pasado 30 de diciembre, por lo que apenas tiene un mes de vida. Ambos tuvieron que ser evacuados de urgencia, dejando atrás todo lo que tenían.

La madre le envió a Paqui a través de WhatsApp las fotos y vídeos del estado de su casa. Las imágenes mostraban la cuna del bebé flotando en el agua y toda su ropa arruinada. Esta historia pone rostro a la vulnerabilidad más extrema de la catástrofe, la de una madre sola enfrentándose a una situación tan complicado con un bebé recién nacido.

Ayuntamiento de Jerez

García-Pelayo, alcaldesa de Jerezm en el Guadalete con un efectivo de seguridad

Ante esta historia, Paqui, como el resto de voluntarios, no pueden evitar ponerse en la piel de esta joven madre. En la de esta mujer y en la de los cientos de familias que han tenido que dormir unos días fuera de sus casas. Y lo peor, es que algunas aún siguen desalojadas. Con el corazón en un puño sin saber con lo que se van a encontrar a su vuelta.