El espacio, nuevo campo de batalla: un experto confirma la amenaza real de hackear satélites
El sector aeroespacial es ya el segundo con más ciberataques y la complejidad de estos asaltos no los hace imposibles, solo más difíciles de ejecutar
Málaga - Publicado el
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El ciberespacio se ha consolidado como el quinto dominio de confrontación, y sus implicaciones se extienden más allá de la Tierra. Según datos del Centro Criptológico Nacional (CNI), el sector aeroespacial ha sido el segundo en número de alertas de ciberseguridad recibidas en 2024, lo que evidencia que la seguridad en el espacio es un tema candente. En este contexto, expertos como Pere Blay, profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad Internacional de Valencia y científico de la Agencia Espacial Europea (ESA), analizan las vulnerabilidades y desafíos de esta nueva frontera.
Precisamente, la comunidad científica se reúne en un congreso espacial en Torremolinos para preparar la ciencia del futuro satélite Theseus. Este proyecto, cuyo nombre técnico es "sondeo de alta energía transitoria del cielo y del universo temprano", consiste en un telescopio que observará el universo en rayos X y rayos gamma, radiaciones que la atmósfera terrestre bloquea y que obligan a llevar la instrumentación al espacio.
Satélite
Hackear un satélite: ¿realidad o ficción?
La posibilidad de que un ciberdelincuente tome el control de un satélite, una escena recurrente en el cine de espías, es una amenaza real. Pere Blay lo confirma sin rodeos: "Cualquier dispositivo que esté conectado es susceptible de ser atacado, puede ser muy difícil, pero nunca es imposible". El experto admite que la creatividad y los recursos de los ciberatacantes son "apabullantes" y que a menudo logran hitos que se consideraban inalcanzables.
Cualquier dispositivo que esté conectado es susceptible de ser atacado, puede ser muy difícil, pero nunca es imposible"
Sin embargo, la tarea es "muy complicada". Las comunicaciones con los satélites suelen estar cifradas y utilizan protocolos específicos para cada misión. Además, el software que los controla se desarrolla a medida, no es de acceso público, lo que "complica mucho el poder descubrir vulnerabilidades". A esto se suma la necesidad de un equipo muy especializado que requiere años de preparación, una experiencia que un atacante difícilmente puede acumular.
Satélite Theseus
Theseus, una nueva ventana al cosmos
El satélite Theseus permitirá observar algunos de los fenómenos más violentos del universo. Al operar en rayos X y rayos gamma, puede captar la radiación de objetos lejanos y eventos muy energéticos que son invisibles en la luz óptica. "La cantidad de energía que son capaces de liberar estos fenómenos es muchísimo más grande en rayos X y en rayos gamma", explica Blay.
Entre estos eventos se encuentran las supernovas, la fase final de estrellas muy masivas, y los agujeros negros. La información que se obtenga ayudará a comprender mejor el universo temprano y procesos físicos de energías enormes, abriendo una nueva ventana al conocimiento del cosmos.
La ciencia como nexo de unión internacional
A pesar de las crecientes tensiones geopolíticas en la Tierra, el espacio sigue siendo un ámbito de colaboración. Según Blay, las misiones espaciales son tan complejas y costosas que rara vez son obra de un solo país. "Es muy complicado que hoy en día una misión espacial pueda ser desarrollada exclusivamente por un único país", señala el científico. Esta necesidad fomenta alianzas que transcienden conflictos, como las colaboraciones históricas entre Estados Unidos y Rusia.
Satélite desde tierra
Es muy complicado que hoy en día una misión espacial pueda ser desarrollada exclusivamente por un único país"
La astrofísica es una ciencia puramente observacional, que depende de la monitorización constante del cielo, a menudo mediante observatorios robóticos que funcionan de forma autónoma. Por otro lado, la investigación para la cuántica también mira al espacio para el desarrollo de nuevos materiales y detectores, con experimentos que ya se realizan en la Estación Espacial Internacional para estudiar su comportamiento en condiciones de microgravedad.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.