OPINIÓN

Ad Líbitum, con Javier Pereda. Hoy: Orgullo

00:00

Redacción COPE Jaén

Jaén - Publicado el - Actualizado

4 min lectura

El pasado miércoles, Día del Orgullo LGTBI, tres edificios oficiales de Jaén capital —el Ayuntamiento, la Diputación y la Subdelegación del Gobierno— aparecían adornados con una extensa y visible bandera o lona que pendía de sus fachadas. Nada habría que objetar a esta manifestación de libertad ideológica y de tolerancia —se comparta o no—, si no fuera porque las distintas entidades públicas citadas representan, en este caso, los intereses de todos los jienenses. Éstos, sin duda, se ven reflejados en las banderas que ondean en las astas, de España, Andalucía y Jaén, incluso de la Unión Europea. El hecho de reivindicar la injusta y brutal discriminación que a lo largo de la historia han sufrido los homosexuales —véase en Cuba, Arabia Saudí, Rusia o Irán en donde los cuelgan de las grúas— justifica la defensa de esas pretensiones. Pero venimos asistiendo culturalmente en las últimas décadas, en este aspecto, a una verdadera ley del péndulo. Se ha pasado de la homofobia y discriminación sexual a imponer el fundamentalismo de la ideología de género. Rige el aforismo de Cicerón: “Summum ius summa inuria” (excesivo derecho, excesiva injusticia). Si tuviéramos que colocar una bandera o símbolo en cada edificio público, por cada reivindicación legítima, no existiría espacio posible. Más de uno estaría a favor de visibilizar con banderas el derecho a la vida del “nasciturus”; proteger de la eutanasia la vida de ancianos y enfermos; eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres que genera la ley de violencia de género; blindar a los jóvenes en las escuelas del adoctrinamiento hipersexualizado o del relato hemipléjico y partidista de la memoria histórica... Pero, curiosamente, todos estos aspectos pugnan frontal y políticamente con la ideología de género. De ahí la explicación de que esta ideología, con fundamento en el marxismo cultural, pese al intento deliberado de meterla con calzador a nivel mundial (Agenda 2030), no presente un consenso unánime. En este sentido el Tribunal Supremo mediante sentencia de 26 de mayo de 2020 dejó claro que “no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente, y en particular con el deber de objetividad y neutralidad de las Administraciones Públicas, la utilización incluso ocasional de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos, aun cuando las mismas no sustituyan, sino que concurran, con la bandera de España y las demás legal o estatutariamente instituidas”. En todos los Ayuntamientos y Comunidades que gobierna el Partido Popular y, por descontado, socialistas, comunistas e independentistas, se han exhibido los símbolos de la bandera del arcoíris. El partido de Feijóo se ha convertido, con la mayoría de las leyes ideológicas, en una especie de PSOE moderado, lo que algunos han llamado el PPSOE (la antigua socialdemocracia); porque, salvo las políticas económicas, han comprado la casi totalidad discurso progresista: la nueva regulación del aborto y las leyes Trans, que forman parte del ideario de género. Con la excepción del engendro podemita “sólo sí es sí”, que hasta el mismo Sánchez ha tenido que echar marcha atrás, con rebajas de penas a más de 1.500 agresores sexuales. Por eso, muchos votantes de la derecha popular se sienten engañados: “Tu quoque, fili mei” (¿Tú también, hijo mío?); que diría Julio Cesar a su hijo Bruto antes de que los senadores de la república romana le asesinaran. Como una imagen vale más que mil palabras, ahí posan orgullosos el elegido alcalde jiennense del Partido Popular, al frente de sus concejales, los concejales socialistas y los del partido “sin ideología” (Jaén Merece Más), con la multicolor. Faltan, también hay que decirlo, los dos concejales de Vox que están abiertamente en contra de asumir la ideología de género. Idéntico argumento que aducía la candidata María Guardiola para no pactar con Vox en la Comunidad de Extremadura, en contra de los votantes, pese al acuerdo en Valencia y Baleares. Por vez primera, el partido de Abascal ha hecho frente al rodillo del Orgullo. En el Parlamento de Castilla y León han ordenado retirar de los balcones de los despachos socialistas, la bandera de la diversidad de colores. En las Cortes valencianas se ha prohibido colgar la bandera del orgullo de las ventanas y balcones. En Segovia, Zaragoza, Valladolid o Alicante la tercera formación parlamentaria ha materializado el mandato de sus electores. Con estas credenciales se presentan para el 23-J.

Escucha en directo

En Directo COPE JAÉN

COPE JAÉN

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

04:00 H | 23 DIC 2025 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking