OPINIÓN

“Tomorrow will be another day”.Son las Divinas palabras de Ernesto Medina

Redacción COPE Jaén

Jaén - Publicado el - Actualizado

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Igual Ángel López me dice que no procede, pero hoy le he pedido que ponga de despedida musical “El final del verano” del Dúo Dinámico. Al otro lado de los cristales gesticula. Por línea interna me comenta que queda un mes de achicharrarnos y faltamos al respeto de los oyentes. Insisto porque hoy despido esta temporada. Podría haber utilizado aquello que decía Porky al final de los dibujos animados, “that's all, Folks, eso es todos amigos”. Si prefieren referencias cinematográficas, mola el “sayonara, baby” de Terminator para echar el telón de estos meses raros y confusos.

Más moderno hubiera sido “hasta luego, Lucas” o el indefinido “nos vemos”. Puesto que soy un analfabeto en el vocabulario de los emoticonos no esperen una mano que se agita, la cual en mi ignorancia suelo confundir con alguien que limpia cristales con denuedo.

Prefiero, no obstante, recurrir al saxofonista de jazz Archie Shepp. Por cierto, que cambio de opinión y le voy a pedir a don Ángel que me ponga su canción “Tomorrow will be another day”. Mañana será otro día y esperemos que mejor porque nos hemos tirado un añito que ha cambiado nuestras vidas para siempre. Ahora nos damos cuenta, cuando ya no la tenemos, de lo felices que éramos con nuestras pequeñas preocupaciones sin mascarilla. Es consustancial al ser humano añorar lo perdido en el momento de tener que enfrentarse a una realidad peor. Pero también nos diferencia a los mortales la capacidad de ver esperanza en los tiempos venideros. Lejos de ser un tópico tenemos que luchar contra estas certezas que no nos gustan y cambiarlas. Que el Real Jaén se ha quedado sin ascenso, pues me aguanto y a ver si es el año que viene sin el impresentable que rige sus destinos. A lo mejor mi Atleti es campeón de Europa cuando vuelva a esto micros en septiembre y se retoma “Andalucía serie oro” ad maiorem gloriam del aceite de oliva.

Habremos pasado las calores, las tardes serán plácidas y seguiremos vivos. Podremos torcerle el pulso al virus y a la adversidad. Volveremos a encontrarnos en septiembre. Con una sonrisa en los labios y la decisión de ser más fuertes. Hasta que volvamos a escucharnos en estos mismos micrófonos, háganme un favor, sean buenos, o, como les digo a mis alumnos, malos que es mucho más divertido. ¡Pero, en cualquier caso, afánense en ser felices!

Palabras, divinas palabras