El soberbio espectáculo de Patricia Guerrero y Alejandro Hurtado en el Festival de la Guitarra puso en pie al patio de butacas del Manuel de Falla

La bailaora y el guitarrista unieron su capacidad artística para protagonizar Devenir, una sublime creación flamenca y de baile español

Festival de la Guitarra de Granada

Alejandro Hurtado y Patricia Guerrero

Jorge de la Chica

Granada - Publicado el

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Cuando el público asistente a un concierto aplaude unánimemente al término de un espectáculo, entre los tradicionales bravos, se puede garantizar que ha sido un éxito. Patricia Guerrero y Alejandro Hurtado recibieron una prolongada ovación durante varios minutos tras estrenar el espectáculo Devenir en el Auditorio Manuel de Falla, dentro de la programación del IX Festival de la Guitarra de Granada-Antonio Marín.

Julián Arcas, Ramón Montoya…

El comienzo de la representación tuvo como protagonista la música de Julián Arcas, responsable de la revolución en la composición para guitarra gestada en el tránsito del siglo XIX al XX. Patricia Guerrero apareció sobre el escenario con una vestimenta evocadora del típico traje regional granadino, sin faltar la originalidad del catite, y mostrando desde el principio que es una artista cuya creación es absolutamente genuina, partiendo de los cánones clásicos. Su baile cautiva y posee una personalidad propia y emocionante. Luego, la rondeña de Ramón Montoya puso de manifiesto la gran musicalidad de la guitarra de Alejandro Hurtado, quien también incluyó en el repertorio algunas composiciones propias, como unas alegrías tituladas Tamiz.

Los ecos de Antonio en la Danza del Molinero

Se sucedieron momentos de guitarra solista, con otros en los que Alejandro Hurtado —uno de los grandes guitarristas del panorama actual, que se mueve con extraordinaria soltura entre lo clásico y lo flamenco— acompañaba la danza de Patricia Guerrero. Espectacular resultó la Danza del molinero, de El sombrero de tres picos de Falla. La granadina apareció vestida con el atuendo que popularizó Carmen Amaya, luciendo pantalón y ejecutando una coreografía que evocaba claramente la genial obra de Antonio Ruiz Soler, El Bailarín.

Patricia lució en cada baile un vestido diferente y bellísimo. Entre otros atuendos, llamó la atención la bata de cola con el mantón de Manila, que movía con una soltura cautivadora, mientras sonaba una guajira de Emilio Pujol que sirvió de colofón a un soberbio espectáculo de una altura artística difícil de superar.

Para los anales del flamenco

Se puede concluir afirmando que la actuación de Patricia Guerrero y Alejandro Hurtado en Devenir queda registrada en los anales de la danza y la guitarra como una de las creaciones más importantes. Se bastaron ellos dos solos para completar una escenificación que difícilmente olvidarán quienes pudieron asistir a ella.