La sombra gris que cubre Granada

Reportaje realizado por Porcel, Rosado, Tejado y Urraco, alumnos de la UGR

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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El 2023 acaba mal para Granada, permaneciendo como una de las ciudades más contaminadas de toda la región y posicionándose como la segunda ciudad española con peor calidad de aire, según la Agencia Europa de Medio Ambiente.

La problemática que tiene la ciudad con la contaminación, especialmente atmosférica, no es ninguna novedad. Es un grave asunto que debe de ser tratado con la gravedad y rapidez que se merece.

La contaminación lleva siendo un problema para la capital granadina desde hace muchos años. En este último 2023 Granada consiguió disminuir los niveles de dióxido de nitrógeno en la ciudad. No obstante, estos siguen siendo insuficientes para los estándares recogidos por la Unión Europea, que advierten que la administración pública deberá tomar medidas para mejorar la situación.

“La Huella Verde”

En la propia ciudad encontramos asociaciones que se dedican a luchar contra la contaminación de todas las formas posibles. Entre ellas se encuentra “La Huella Verde”, asociación con sede en Granada, cuya misión es promover la cultura de la sostenibilidad para así poder conseguir un verdadero cambio.

Uno de los problemas que desencadena la contaminación es la sequía, conflicto que afecta de una manera muy intensa a toda la comunidad autónoma de Andalucía. Cathaysa Martín, una de las técnicas de “La Huella Verde”, nos menciona que un futuro marcado por la sequía es sinónimo de pobreza económica, natural y cultural.

Otro aspecto relevante es la contaminación atmosférica, resultado de la concentración de las emisiones constantes de vehículos altamente contaminantes. Este problema puede ocasionar desde problemas respiratorios, bronquitis, hasta enfermedades crónicas como el asma, incluso llegando a aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Según Silvia Ruiz, otra de las técnicas de la asociación “La Huella Verde”, la acción e implicación de las instituciones públicas es necesaria para el cambio. Ruiz defiende que las administraciones deben trabajar sin descanso, tanto para responder a las necesidades de sus ciudadanos como para responder a los nuevos escenarios que se avecinan. Es necesario buscar los medios y tener la voluntad, así como la posibilidad de poner en marcha las medidas necesarias.